La Barbie Cubana en escándalo por comentario en televisión de Miami
Está bien que las mujeres de Real Housewives saquen las uñas en las peleas que se han hecho distintivas del programa.
Pero que no se les ocurra hablar mal de Hialeah.
Esa fue la lección que Alexia Echevarría –quien se llama a sí misma la “Cuban Barbie’’ en el programa de Bravo The Real Housewives of Miami– aprendió esta semana tras referirse despectivamente a los 250,000 residentes de la ciudad en la televisión.
Echevarría pidió disculpas el miércoles por sus comentarios de que los habitantes de Hialeah eran “de clase baja”, que desataron una tormenta en internet y fuertes declaraciones del orgullo de Hialeah y los cubanoamericanos.
Este es el drama más reciente de la franquicia de reality TV que se ha convertido en un fenómeno de la cultura popular, un placer inconfesable para los televidentes a los que les encanta ver a mujeres ricas –de lugares que van desde el condado Orange a Nueva Jersey– derribar mesas e insultarse unas a otras.
En el segundo episodio del programa de Miami, la noche del martes, el aparente comentario despectivo de Echevarría comenzó simplemente cuando ella, una editora de revista de 43 años, se puso a hablar con la cámara sobre su chic revista Venue.
Echevarría se refirió a los residentes de Hialeah como personas “de clase baja” que querían soñar con la vida de la alta sociedad retratada en su revista, que se dedica a los hispanos.
Una de las razones por las que algunos se ofendieron con el comentario de Echevarría: ella está casada con Herman Echevarría, ex presidente del concejo de la ciudad de Hialeah, ex presidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Hialeah y un ejecutivo de mercado con muchas relaciones.
Muchos residentes de Hialeah se enorgullecen de su ciudad, con sus raíces obreras y sus fuertes lazos con Cuba. Hay incluso una calcomanía para autos con un flamenco rosado que declara: “My Pride Hialeah Mi Orgullo.”
Phil Secada, de 56 años, vecino de la ciudad por muchos años, maestro de Ciencias de sexto grado y, en una ocasión, candidato al concejo, dijo que el comentario de Echevarría estaba fuera de lugar.
“Aquí tenemos buenas personas”, dijo Secada. Señaló que una vez se le había perdido la billetera y que en un plazo de horas le fue devuelta por un inmigrante que acababa de llegar de Cuba.
“No puedo imaginar un mejor lugar para vivir que Hialeah. Yo he estado en 47 de los 50 estados. A mí me encanta Hialeah”, añadió Secada.
La cronista de sociedad y ex columnista del Herald Daisy Olivera se desahogó en Facebook.
Nadie “que tenga un resto de clase o de humildad llama a otra persona ‘de clase baja’, especialmente su propia gente, tan trabajadora”, escribió Olivera, criticando duramente a Echevarría por retratar a los cubanos ante el resto del país de un modo poco favorable.
Adriana De Moura, compañera de programa en The Real Housewifes, dijo el miércoles a The Miami Herald que el comentario de Echevarría había sido “desafortunado”.
Echevarría se echó para atrás en seguida. En una declaración el miércoles en Facebook y en Twitter, dijo que los televidentes no pudieron ver la pregunta completa debido a la edición, lo cual causó el “malentendido”.
“La pregunta era si la revista Venue era solamente para las personas de la alta sociedad de Miami. Mi respuesta fue que no, nuestra revista es para todos. Yo expliqué el hecho de que la revista Venue está dedicada a todos, sin que importa quién seas, dónde estás o cuál es tu nivel socioeconómico”, dijo Echevarría.
Agregó: “Yo admiro y respeto al pueblo de Hialeah; de hecho, mi esposo es un producto de Hialeah”.
El comentario despectivo en reality TV sigue a otra fuerte crítica de Hialeah en la prensa nacional.
En enero, la revista Newsweek incluyó a la Ciudad que Progresa en su lista de Ciudades Moribundas de América, citando su alto índice de ejecuciones hipotecarias, que es casi el doble del promedio nacional.
A través de un vocero, el alcalde Julio Robaina se negó a meter baza en el escándalo de Bravo.
“El alcalde tiene que administrar una ciudad. Eso es más importante que Real Housewives of Miami”, dijo Arnie Alonso, el vocero del alcalde.
El presidente del concejo de Hialeah, Carlos Hernández, se negó del mismo modo a comentar el programa de reality TV, pero denunció el reportaje de Newsweek.
“Somos una ciudad que progresa, y seguimos avanzando”, dijo Hernández. ‘‘Pregúntenle a cualquiera en Hialeah. Estamos muy orgullosos de Hialeah”.
Los ejecutivos de Bravo deberían sacar provecho a ese orgullo: ¿Qué tal un programa de Real Housewives of Hialeah?
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