La Costa Norte Radio

El mensaje del Gobernador de Puerto Rico da ganas de llorar

por Velveth

Gobernador de Puerto Rico, Luis Fortuño.

En días recientes tuvo lugar en Puerto Rico el mensaje de Estado del Gobernador Luis Fortuño. Mientras escuchaba por dos horas el mensaje tuve que tomar una cerveza, no para celebrar los presuntos logros y futuros planes del gobierno, si no para no llorar.

Habló de muchos temas. Sobre la criminalidad, que las nuevas estrategias están dando resultados, cosa que hemos escuchado repetitivamente de gobiernos anteriores y todo ciudadano de a pié sabe que la criminalidad es un cuento de nunca acabar. Más policías, más agentes investigativos, más tecnología… lo mismo de siempre. Mostró por ejemplo el pueblo de Loiza que ha logrado resultados positivos combatiendo el crimen, ¿Y los demás pueblos?, no los mencionó.

Declaró también que el gobierno de Puerto Rico tiene mejor crédito que el del Estado de California. Todos sabemos que el crédito de California está por el suelo hace tiempo. Una comparación simplista y engañosa, porque es como si alguien condujera un carro de lujo y pasara cerca de un auto accidentado y nos dijera: “Mira, mi carro está en buenas condiciones comparado con ese”. Si vamos a compararnos para mejorar, tendríamos que compararnos con un objeto positivo y no con otro que represente lo negativo.

En el momento que redactamos estas líneas, hay una huelga estudiantil indefinida en la universidad del Estado, Universidad de Puerto Rico y sus sucursales en todo el país. La protesta obedece al alza de las matriculas y el intento de privatizar la educación. En el tema de la educación señaló que los estudiantes tienen el “privilegio” de estudiar. Olvidó, intencionalmente o no, el Gobernador, que la Declaración de los Derechos Universales, expresa claramente que la educación es un derecho, no un privilegio. En este mismo tema dijo que aún con el alza de la matricula pagarían menos que las escuelas privadas. Parece el producto de la ideología invidualista: el Gobernador no consideró que los estudiantes no son sólo estudiantes, son muchas veces también padres, madres, hermanos, hijos que tienen familias. Es decir, que los estudiantes tienen que pagar no solamente matriculas, también alojamientos, transportación, libros, ropa, comida y ayudar a sus familias, porque los salarios no llegan para cubrir las necesidades a fin de mes.

Sobre la salud habló más de proyecciones que de la realidad. Los que viajamos frecuentemente a Puerto Rico y escuchamos nuestra gente en la calle, descubrimos que los servicios médicos son pésimos, aunque tengamos muchos hospitales y clínicas. Hay clínicas donde no hay medicinas o no hay doctor. Los referidos de un doctor primario para un especialista es toda una burocracia y toma mucho tiempo. Dijo que todo eso va a cambiar y que los abusos de las aseguradoras de salud, citamos: “Se acabó el abuso de las aseguradoras”. Esto hay que verlo para creerlo. Porque el de Puerto Rico es un gobierno que cree en la libre empresa, que defiende las multinacionales, banqueros e instituciones financieras por encima del bienestar del pueblo. Su ideología es: “Lo que es bueno para las grandes empresas, es bueno para los puertorriqueños”. En otras palabras, antepone el bienestar de las instituciones financieras por encima del bienestar común de la mayoría de los puertorriqueños.

Su discurso parecía la de un candidato a las próximas elecciones a la gobernación. Sobraron las promesas y escaseó la realidad. En un momento pensé que el Gobernador Fortuño estaba hablando de otro Puerto Rico. No del Puerto Rico que se vive día a día. Del Puerto Rico de la pobreza, donde en el año 2000 había 1,082,000 personas viviendo bajo el nivel federal de pobreza. Ocho años más tarde en diciembre del 2008 había 1,175,257. Ocho años de decadencia. Y la cosa no parece mejorar cuando el 70% depende de los sellos de alimentos a los que en Borinquen le llaman cupones. El empleo, que no mencionó el Gobernador, según la Junta de Planificación para el mes de octubre del 2009, el números de personas empleadas en Puerto Rico era de 1,118,000, lo que representó una reducción de 68,000 empleos en relación con octubre del 2008. A esta cifra tenemos que añadir los 25,000 despidos de empleados públicos el año pasado, empleados que la empresa privada no tiene la capacidad de acoger.

Tenemos más datos del mismo gobierno, datos que no mencionó en su mensaje de Estado Luis Fortuño, porque no queremos abrumar a lector con más cifras y estadísticas para demostrar la pobre calidad de vida que viven nuestros hermanos puertorriqueños. Tampoco queremos que nuestros lectores puertorriqueños lloren.

Por Roberto Torres Collazo
rtorres@siglo21.com

Facilitado por Blogger