La sana y difícil 'costumbre' de cambiar los hábitos
SANTO DOMINGO. Cualquier día es bueno si el deseo es iniciar algo con el propósito de mejorar. Ya sea por cultura, costumbre, hábitos, desgana o desconocimiento, caemos en rutinas poco saludables y la comida no escapa de esa realidad.
A medida que cumplimos años nuestro organismo tiene necesidades distintas. Si iniciamos el gimnasio o caminamos en la mañana, nuestro organismo acusa necesidades diferentes.
Lo mismo pasa durante un embarazo o la convalecencia de alguna enfermedad, así sea una gripe "mala".
Cambiar "hábitos" es de las cosas más difíciles de hacer para un ser humano, aunque necesitamos de esos mismos hábitos para sobrevivir. ¡Paradojas!
Si cree que tiene que cambiar de hábito e iniciar una "nueva vida" nutricionalmente hablando, los investigadores de la Clínica Mayo, en los Estados Unidos, han desarrollado 10 pequeños pasos que lo pondrán en la dirección correcta.
Otros consejos para que funcione:
Busque el equilibrio...y la variedad: Ambas cosas van de la mano. Si dejamos de comer algunos alimentos, también dejamos de tomar los nutrientes que vienen con ellos y a la larga, ese desequilibrio repercute en nuestra salud. Aparte, que la poca variedad aburre y dejamos las cosas por puro cansancio.
Respete los horarios: Durante las navidades brincábamos de una actividad a otra, de un plato de picadera al cerdito asado a horas impensables dentro de la rutina del mes de febrero. Un hábito "saludable" es acostumbrar a nuestro organismo a comer "a sus horas", siempre adaptado a sus necesidades y las nuestras. Tener un horario de comida previene los ataques de hambre, la picadera desordenada y los atracones de comida.
Distribuya los carbohidratos: Los especialistas recomiendan 3 comidas principales (desayuno-almuerzo -cena) complementadas con dos meriendas suaves (media mañana y media tarde). Este ritmo mantiene el organismo trabajando: acelera el metabolismo, mejora la absorción de los nutrientes y en el caso de los carbohidratos, conseguimos "quemarlos" de forma progresiva evitando que se acumulen.
Un poco de ejercicio: ¿Por qué nos cuesta tanto comenzar una rutina de ejercicios? Porque de entrada nos fijamos metas difíciles. Si tuvo que "voltear" la casa para encontrar sus tenis, ¡no pretenda que a la primera semana caminando en el mirador pueda unirse al equipo de maratonistas! ¡Claro que el dolor en las "canillas" no lo dejarán levantar al día siguiente! Antes de volverse loco comprando equipos especializados, primero identifique el deporte que más le guste, disponga un horario para hacerlo, busque compañía para que se animen mutuamente y haga un compromiso consigo mismo: un día a la vez. Cuando comience a ver resultados, pequeños pero constantes, se irá sintiendo mucho mejor.
Dicen los especialistas que se necesitan 21 días para cambiar un hábito. Yo entiendo que hoy es un buen día para comenzar.
Consejos de la CLinica Mayo
1. Consuma al menos una porción de fruta con cada comida, y otra porción como merienda.
2. Cambie el desayuno. Si acostumbra tomar cereales bajos en fibra, consuma ahora bajos en azúcar y mucha fibra. En otras palabras, cereales de adulto!
3. Aligere la leche. Vaya bajando pasos en el contenido graso: si la consumía "entera", por ejemplo, cambie a "baja en grasa". Si ya está en ese escalón, baje al siguiente. La meta es "sin grasa".
4. Cocine sus alimentos con aceite de oliva, canola u otro tipo de aceites vegetales, consumiendo lo menos posible mantequillas y margarinas.
5. Acostúmbrese a lo integral, antes que el médico se lo imponga: desde el pan, la pasta o el arroz. Incluso vaya probando con harina integral en sus horneados.
6. Incluya al menos dos servicios de vegetales en el almuerzo.
7. Disfrute al menos dos servicios de vegetales en la cena.
8. El pescado debe ser el plato fuerte al menos dos veces por semana.
9. Tome frutas como postre.
10. Reemplace bebidas endulzadas y de altas calorías por agua, té frío natural o jugos de fruta sin azúcar.
himilcetejada@live.com
A medida que cumplimos años nuestro organismo tiene necesidades distintas. Si iniciamos el gimnasio o caminamos en la mañana, nuestro organismo acusa necesidades diferentes.
Lo mismo pasa durante un embarazo o la convalecencia de alguna enfermedad, así sea una gripe "mala".
Cambiar "hábitos" es de las cosas más difíciles de hacer para un ser humano, aunque necesitamos de esos mismos hábitos para sobrevivir. ¡Paradojas!
Si cree que tiene que cambiar de hábito e iniciar una "nueva vida" nutricionalmente hablando, los investigadores de la Clínica Mayo, en los Estados Unidos, han desarrollado 10 pequeños pasos que lo pondrán en la dirección correcta.
Otros consejos para que funcione:
Busque el equilibrio...y la variedad: Ambas cosas van de la mano. Si dejamos de comer algunos alimentos, también dejamos de tomar los nutrientes que vienen con ellos y a la larga, ese desequilibrio repercute en nuestra salud. Aparte, que la poca variedad aburre y dejamos las cosas por puro cansancio.
Respete los horarios: Durante las navidades brincábamos de una actividad a otra, de un plato de picadera al cerdito asado a horas impensables dentro de la rutina del mes de febrero. Un hábito "saludable" es acostumbrar a nuestro organismo a comer "a sus horas", siempre adaptado a sus necesidades y las nuestras. Tener un horario de comida previene los ataques de hambre, la picadera desordenada y los atracones de comida.
Distribuya los carbohidratos: Los especialistas recomiendan 3 comidas principales (desayuno-almuerzo -cena) complementadas con dos meriendas suaves (media mañana y media tarde). Este ritmo mantiene el organismo trabajando: acelera el metabolismo, mejora la absorción de los nutrientes y en el caso de los carbohidratos, conseguimos "quemarlos" de forma progresiva evitando que se acumulen.
Un poco de ejercicio: ¿Por qué nos cuesta tanto comenzar una rutina de ejercicios? Porque de entrada nos fijamos metas difíciles. Si tuvo que "voltear" la casa para encontrar sus tenis, ¡no pretenda que a la primera semana caminando en el mirador pueda unirse al equipo de maratonistas! ¡Claro que el dolor en las "canillas" no lo dejarán levantar al día siguiente! Antes de volverse loco comprando equipos especializados, primero identifique el deporte que más le guste, disponga un horario para hacerlo, busque compañía para que se animen mutuamente y haga un compromiso consigo mismo: un día a la vez. Cuando comience a ver resultados, pequeños pero constantes, se irá sintiendo mucho mejor.
Dicen los especialistas que se necesitan 21 días para cambiar un hábito. Yo entiendo que hoy es un buen día para comenzar.
Consejos de la CLinica Mayo
1. Consuma al menos una porción de fruta con cada comida, y otra porción como merienda.
2. Cambie el desayuno. Si acostumbra tomar cereales bajos en fibra, consuma ahora bajos en azúcar y mucha fibra. En otras palabras, cereales de adulto!
3. Aligere la leche. Vaya bajando pasos en el contenido graso: si la consumía "entera", por ejemplo, cambie a "baja en grasa". Si ya está en ese escalón, baje al siguiente. La meta es "sin grasa".
4. Cocine sus alimentos con aceite de oliva, canola u otro tipo de aceites vegetales, consumiendo lo menos posible mantequillas y margarinas.
5. Acostúmbrese a lo integral, antes que el médico se lo imponga: desde el pan, la pasta o el arroz. Incluso vaya probando con harina integral en sus horneados.
6. Incluya al menos dos servicios de vegetales en el almuerzo.
7. Disfrute al menos dos servicios de vegetales en la cena.
8. El pescado debe ser el plato fuerte al menos dos veces por semana.
9. Tome frutas como postre.
10. Reemplace bebidas endulzadas y de altas calorías por agua, té frío natural o jugos de fruta sin azúcar.
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