Los bebés que duermen siesta alcanzan mejores niveles de aprendizaje
Cuando un bebé comienza una siesta la mamá se encarga de que haya silencio para que su pequeño pueda soñar tranquilo. Pero el momento destinado a dormir parece ser mucho más que un simple descanso, ya que la siesta podría constituir una parte fundamental del proceso de aprendizaje de los chicos.A esas conclusiones llegó un estudio médico realizado en Estados Unidos.Fueron investigadores de la Universidad de Arizona los que analizaron el tema de que los bebés que disfrutan de una pequeña siesta durante el día tienen más posibilidades de lograr la abstracción y un nivel avanzado de aprendizaje. Cabe recordar que la abstracción es una capacidad mental que permite concretar varias funciones relacionadas al conocimiento, como comprender palabras, reglas y conceptos nuevos; identificar la información importante y dejar de lado los datos no relevantes; e incorporar lo aprendido a situaciones nuevas. UNA SIESTA PARA APRENDER Rebecca Gomez, Richard Bootzin y Lynn Nadel, los autores del estudio, trabajaron con niños de 15 meses. Los especialistas inventaron palabras con características similares a las del idioma inglés, pero que los chicos nunca habían escuchado. Durante una sesión de aprendizaje todos los bebés escucharon varias veces cada vocablo, pero solo la mitad de ellos disfrutó de una buena siesta a continuación. Cuando volvieron al laboratorio para una segunda ronda de enseñanza, los niños escucharon los términos que ya conocían así como vocablos nuevos que se relacionaban con el conocimiento ya adquirido. Todos los bebés identificaron los vocablos ya aprendidos, pero los pequeños que habían dormido un rato también lograron detectar las relaciones entre las palabras viejas y las nuevas. Nadel sostuvo que esto indica que la siesta sirve de apoyo al conocimiento abstracto. También recalcó que la siesta debe realizarse dentro de las cuatro horas del momento del aprendizaje para que contribuya a desarrollar la abstracción. “Los niños deben dormir después de incorporar información para ser capaces de trabajar en ella de manera abstracta. Si no descansan dentro de las 4 y 8 horas, probablemente pierdan todo el proceso”, dijo Nadel. El especialista recomendó a los padres que organicen el día de manera cíclica, para que los chicos lean, hablen y aprendan pero a su vez tengan una buena dosis de sueño en el tiempo adecuado. (con inf. neomundo) |
Cuando un bebé comienza una siesta la mamá se encarga de que haya silencio para que su pequeño pueda soñar tranquilo. Pero el momento destinado a dormir parece ser mucho más que un simple descanso, ya que la siesta podría constituir una parte fundamental del proceso de aprendizaje de los chicos.A esas conclusiones llegó un estudio médico realizado en Estados Unidos.