"El Diálogo Nacional ha sido de utilidad para el país"
Ley de SS y el Código de Trabajo son parte de sus frutos
SANTO DOMINGO. Evitar la confrontación y apelar a la concertación entre los representantes de los sectores sociales y el Gobierno, que en determinado momento se han conminado al enfrentamiento, ha sido una de las mayores utilidades que el Diálogo Nacional, que coordina monseñor Agripino Núñez Collado, ha dejado al país.
Al destacar las bondades de este espacio de consenso, el religioso asegura que ha dejado sus frutos, entre ellos, los acuerdos para la aprobación de la Ley de Seguridad Social, el Código de Trabajo, el desmonte del Impuesto Sobre la Renta (ISR) al salario mínimo, así como frenar varios procesos de huelgas y protestas a nivel nacional.
La primera protesta detenida por la intermediación entre las partes, y que sirvió de cuna al Diálogo Nacional Tripartito, data del 1985, un año después de la poblada que dejó en el país varios muertos y un ambiente social muy maltrecho, con un debate político caracterizado por los insultos, según recuerda.
"A raíz de eso, en enero del 1985, con motivo de la fiesta de La Altagracia, los obispos escribieron una carta pastoral invitando a que se abriera un diálogo social que ayudara a elevar el nivel moral y del debate político, y que se pudieran lograr acuerdos mínimos, orientados a la paz social", rememora el prelado.
En aquel primer encuentro, que se dio en Jarabacoa y del que participaron seis centrales sindicales, la cúpula empresarial y representantes del Gobierno, se empezó a hablar de la necesidad de una ley de Seguridad Social, de libertad sindical y quedó hecha la exhortación para que el diálogo continuara y fuera moderado por la Iglesia.
Núñez Collado recuerda además, el llamado a paro por tiempo indefinido que hicieron 25 organizaciones populares, en protesta por la crisis, y la escasez de combustibles que se vivió en el 1990, y que a través del acercamiento que tuvo personalmente con el entonces presidente Joaquín Balaguer, se logró que los convocantes depusieran su actitud y que la situación mejorara. "Creo que ha sido útil para el país e importante el hecho de que antes de acudir a la violencia, a la confrontación, que casi hicimos un estribillo en esa época, de que siempre el acuerdo y la concertación son preferibles a la confrontación". En la actualidad, Núñez Collado participa de las conversaciones que llevan a cabo empresarios y sindicatos de trabajadores en el Diálogo Social, y que pretende adelantarse a cualquier conflicto que puede surgir ante la demanda de aumento salarial, además de las discusiones sobre la Ley de Servicio Civil.
Demandas
Políticos acuerdan cosas que saben que no van a cumplir
Desde la óptica de monseñor Agripino Núñez Collado, mediador por excelencia de los sectores nacionales en conflicto, son exageradas las denuncias de que los gobernantes incumplen con las agendas que se acuerdan en la mesa del diálogo.
El problema, según dice, y que no se explica por qué, está en que hay cosas que los políticos acuerdan cuando saben que no pueden cumplir, y con eso, crean las bases para que se pierda la credibilidad y se les acuse de incumplidores. Entre esas cosas imposibles de hacer realidad, Núñez Collado mencionó la asignación de porcentajes específicos del Producto Interno Bruto (PIB) a varias instituciones, incluyendo el 4% a la Educación, del que se pregunta, para qué lo aprobaron, a sabiendas de que no lo darían. "Pero yo diría que en sentido general se han cumplido los acuerdos fundamentales que se han firmado".
Voluntad política
"Hace falta un gran acuerdo para aprobar Estrategia"
Aunque Núñez Collado reconoce que ya los problemas del país están bien estudiados, está consciente que éstos no se resuelven por la falta de voluntad política, que es lo que provoca, según dice, el que muchas cosas no caminen, que se estanquen.
Por eso, insiste en que en estos momentos hace falta un gran acuerdo en torno al proyecto de Ley de Estrategia Nacional de Desarrollo (END) 2010-2011, depositado por el Poder Ejecutivo al Congreso Nacional. Su esperanza es que los principales partidos políticos, que ya han hecho otros acuerdos, hagan -no de palabra- un compromiso para aprobar lo que él califica "como un proyecto de nación", y cuya aprobación incluso, se ha constituido en una exigencia de los organismos internacionales que prestan ayuda al país.
"Todos lo añoran y los propios políticos lo pregonan, pero ahí está la ley", manifestó Núñez Collado al participar en Diálogo Libre.
Balaguer
Un presidente con las manos vacías, en situación de crisis
Preguntado sobre la necesidad de que el presidente Leonel Fernández actúe contrario a la percepción de una parte de la población de que es "sordo y mudo", Núñez Collado respondió con la anécdota de una visita que le hizo a Balaguer durante la crisis económica del año 1989. De aquel encuentro recordó haberle dicho a Balaguer que la situación estaba mal y que lo peor era la percepción de la gente de que no había gobierno, a lo que el extinto líder reformista contestó "cuando un Presidente habla tiene que ofrecer cosas, y yo tengo las manos vacías".
"No digo que la situación sea la misma, pero, por eso es que decía que tiene que haber diálogo. Yo no sé que estará pensando el presidente Fernández con la situación ahora, porque a los gobernantes, el entorno no le hace ver las cosas negativas… al revés, tratan de quitarle fuerzas, de quitarle veracidad a cosas que están ahí".
Monseñor Agripino Núñez Collado y el vicepresidente del Grupo Omnimedia, Manuel A. Pellerano. Maglio Pérez
SANTO DOMINGO. Evitar la confrontación y apelar a la concertación entre los representantes de los sectores sociales y el Gobierno, que en determinado momento se han conminado al enfrentamiento, ha sido una de las mayores utilidades que el Diálogo Nacional, que coordina monseñor Agripino Núñez Collado, ha dejado al país.
Al destacar las bondades de este espacio de consenso, el religioso asegura que ha dejado sus frutos, entre ellos, los acuerdos para la aprobación de la Ley de Seguridad Social, el Código de Trabajo, el desmonte del Impuesto Sobre la Renta (ISR) al salario mínimo, así como frenar varios procesos de huelgas y protestas a nivel nacional.
La primera protesta detenida por la intermediación entre las partes, y que sirvió de cuna al Diálogo Nacional Tripartito, data del 1985, un año después de la poblada que dejó en el país varios muertos y un ambiente social muy maltrecho, con un debate político caracterizado por los insultos, según recuerda.
"A raíz de eso, en enero del 1985, con motivo de la fiesta de La Altagracia, los obispos escribieron una carta pastoral invitando a que se abriera un diálogo social que ayudara a elevar el nivel moral y del debate político, y que se pudieran lograr acuerdos mínimos, orientados a la paz social", rememora el prelado.
En aquel primer encuentro, que se dio en Jarabacoa y del que participaron seis centrales sindicales, la cúpula empresarial y representantes del Gobierno, se empezó a hablar de la necesidad de una ley de Seguridad Social, de libertad sindical y quedó hecha la exhortación para que el diálogo continuara y fuera moderado por la Iglesia.
Núñez Collado recuerda además, el llamado a paro por tiempo indefinido que hicieron 25 organizaciones populares, en protesta por la crisis, y la escasez de combustibles que se vivió en el 1990, y que a través del acercamiento que tuvo personalmente con el entonces presidente Joaquín Balaguer, se logró que los convocantes depusieran su actitud y que la situación mejorara. "Creo que ha sido útil para el país e importante el hecho de que antes de acudir a la violencia, a la confrontación, que casi hicimos un estribillo en esa época, de que siempre el acuerdo y la concertación son preferibles a la confrontación". En la actualidad, Núñez Collado participa de las conversaciones que llevan a cabo empresarios y sindicatos de trabajadores en el Diálogo Social, y que pretende adelantarse a cualquier conflicto que puede surgir ante la demanda de aumento salarial, además de las discusiones sobre la Ley de Servicio Civil.
Demandas
Políticos acuerdan cosas que saben que no van a cumplir
Desde la óptica de monseñor Agripino Núñez Collado, mediador por excelencia de los sectores nacionales en conflicto, son exageradas las denuncias de que los gobernantes incumplen con las agendas que se acuerdan en la mesa del diálogo.
El problema, según dice, y que no se explica por qué, está en que hay cosas que los políticos acuerdan cuando saben que no pueden cumplir, y con eso, crean las bases para que se pierda la credibilidad y se les acuse de incumplidores. Entre esas cosas imposibles de hacer realidad, Núñez Collado mencionó la asignación de porcentajes específicos del Producto Interno Bruto (PIB) a varias instituciones, incluyendo el 4% a la Educación, del que se pregunta, para qué lo aprobaron, a sabiendas de que no lo darían. "Pero yo diría que en sentido general se han cumplido los acuerdos fundamentales que se han firmado".
Voluntad política
"Hace falta un gran acuerdo para aprobar Estrategia"
Aunque Núñez Collado reconoce que ya los problemas del país están bien estudiados, está consciente que éstos no se resuelven por la falta de voluntad política, que es lo que provoca, según dice, el que muchas cosas no caminen, que se estanquen.
Por eso, insiste en que en estos momentos hace falta un gran acuerdo en torno al proyecto de Ley de Estrategia Nacional de Desarrollo (END) 2010-2011, depositado por el Poder Ejecutivo al Congreso Nacional. Su esperanza es que los principales partidos políticos, que ya han hecho otros acuerdos, hagan -no de palabra- un compromiso para aprobar lo que él califica "como un proyecto de nación", y cuya aprobación incluso, se ha constituido en una exigencia de los organismos internacionales que prestan ayuda al país.
"Todos lo añoran y los propios políticos lo pregonan, pero ahí está la ley", manifestó Núñez Collado al participar en Diálogo Libre.
Balaguer
Un presidente con las manos vacías, en situación de crisis
Preguntado sobre la necesidad de que el presidente Leonel Fernández actúe contrario a la percepción de una parte de la población de que es "sordo y mudo", Núñez Collado respondió con la anécdota de una visita que le hizo a Balaguer durante la crisis económica del año 1989. De aquel encuentro recordó haberle dicho a Balaguer que la situación estaba mal y que lo peor era la percepción de la gente de que no había gobierno, a lo que el extinto líder reformista contestó "cuando un Presidente habla tiene que ofrecer cosas, y yo tengo las manos vacías".
"No digo que la situación sea la misma, pero, por eso es que decía que tiene que haber diálogo. Yo no sé que estará pensando el presidente Fernández con la situación ahora, porque a los gobernantes, el entorno no le hace ver las cosas negativas… al revés, tratan de quitarle fuerzas, de quitarle veracidad a cosas que están ahí".
De Tania Molina Redactora Senior
diariolibre.com