OTAN expulsa al Talibán de distrito que ocupó en Afganistán
Los talibanes se habían apoderado del edificio gubernamental con armamento de grueso calibre
KABUL.- Un ataque de fuerzas de la OTAN y Afganistán hizo retroceder el miércoles a combatientes talibanes que habían tomado control de medio distrito en una zona montañosa del oriente del país, informaron las autoridades.
El gobernador de la provincia de Nuristán, Yamaludin Badar, dijo que el contraataque expulsó al Talibán de un edificio del gobierno del distrito de Duab horas después que los rebeldes lo tomaron.
Badar dijo que los talibanes huyeron hacia las montañas circundantes, y que las fuerzas afganas y de la OTAN los persiguieron.
La alianza atlántica dijo que sus tropas solicitaron apoyo aéreo luego de que fueron atacados y que al menos 10 combatientes del Talibán fueron muertos.
Ni la OTAN ni Afganistán tienen una base militar en Nuristán, una provincia ubicada en la frontera con Pakistán. Sólo la Policía patrulla esta región donde se han presentado combates de manera intermitente.
Los talibanes se habían apoderado del edificio gubernamental con armamento de grueso calibre, como cohetes capaces de lanzar granadas y obuses, y dejaron al menos a tres policías muertos, dijo Badar.
Previamente el miércoles, la OTAN informó que un soldado murió a causa de una explosión en el sur de Afganistán. Precisó que éste murió el martes por heridas causadas por la explosión de una bomba, pero no dio más detalles.
El reciente deceso aumenta a 29 el número de soldados de la OTAN que han fallecido en este mes y a 180 muertos en lo que va del año.
Los planes de la OTAN de entregar el control de las siete áreas afganas en julio, pese a las recientes explosiones suicidas y ataques armados de insurgentes como parte de su ofensiva de primavera en la región. Estados Unidos tiene previsto retirar sus tropas gradualmente.
El sur, donde está emplazado el mayor número de fuerzas internacionales, se ha visto particularmente inestable por estos meses.
El Talibán y otros grupos insurgentes controlan amplios sectores de Nuristán, de Kunar y de otras provincias del noreste de Afganistán.
Los insurgentes también tienen enclaves en las regiones tribales sin control cercanas a la frontera en Pakistán y regularmente cruzan la frontera hacia Afganistán para atacar a soldados de la OTAN.
El Talibán aún controla la diminuta capital del distrito montañoso de Waygal, también en la provincia de Nuristán, que tomaron con más de 300 elementos el pasado 29 de marzo. Los insurgentes en ese lugar izaron una bandera blanca del Emirato Islámico de Afganistán, como se conocía al país cuando estaba bajo control del régimen Talibán y antes de la invasión de Estados Unidos en el 2001.
El gobernador de la provincia de Nuristán, Yamaludin Badar, dijo que el contraataque expulsó al Talibán de un edificio del gobierno del distrito de Duab horas después que los rebeldes lo tomaron.
Badar dijo que los talibanes huyeron hacia las montañas circundantes, y que las fuerzas afganas y de la OTAN los persiguieron.
La alianza atlántica dijo que sus tropas solicitaron apoyo aéreo luego de que fueron atacados y que al menos 10 combatientes del Talibán fueron muertos.
Ni la OTAN ni Afganistán tienen una base militar en Nuristán, una provincia ubicada en la frontera con Pakistán. Sólo la Policía patrulla esta región donde se han presentado combates de manera intermitente.
Los talibanes se habían apoderado del edificio gubernamental con armamento de grueso calibre, como cohetes capaces de lanzar granadas y obuses, y dejaron al menos a tres policías muertos, dijo Badar.
Previamente el miércoles, la OTAN informó que un soldado murió a causa de una explosión en el sur de Afganistán. Precisó que éste murió el martes por heridas causadas por la explosión de una bomba, pero no dio más detalles.
El reciente deceso aumenta a 29 el número de soldados de la OTAN que han fallecido en este mes y a 180 muertos en lo que va del año.
Los planes de la OTAN de entregar el control de las siete áreas afganas en julio, pese a las recientes explosiones suicidas y ataques armados de insurgentes como parte de su ofensiva de primavera en la región. Estados Unidos tiene previsto retirar sus tropas gradualmente.
El sur, donde está emplazado el mayor número de fuerzas internacionales, se ha visto particularmente inestable por estos meses.
El Talibán y otros grupos insurgentes controlan amplios sectores de Nuristán, de Kunar y de otras provincias del noreste de Afganistán.
Los insurgentes también tienen enclaves en las regiones tribales sin control cercanas a la frontera en Pakistán y regularmente cruzan la frontera hacia Afganistán para atacar a soldados de la OTAN.
El Talibán aún controla la diminuta capital del distrito montañoso de Waygal, también en la provincia de Nuristán, que tomaron con más de 300 elementos el pasado 29 de marzo. Los insurgentes en ese lugar izaron una bandera blanca del Emirato Islámico de Afganistán, como se conocía al país cuando estaba bajo control del régimen Talibán y antes de la invasión de Estados Unidos en el 2001.
De AP