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Trabajar en la casa no es un "cachú"

Muchas madres desean, suspiros incluidos, ahorrarse el tiempo invertido frente al volante o apretaditas en el asiento trasero de un carro publico, trasladando hasta la casa el espacio laboral.

Todo sería tan fácil, dicen ingenuas mientras cuentan las ventajas aparentes: te levantas cuando quieras, puedes trabajar en pijamas, sin maquillaje, tú decides cuando parar, no tienes el peso de la supervisión constante sobre tus hombros, etc.

Y si, que tu casa sea también tu oficina tiene su encanto, no hay porque negarlo, ahora bien, prepárate porque detrás de esos beneficios hay una montaña de trabajo y tendrás que fajarte para escalarla. ¿Cómoooo? Tal como lo leíste.

Las mujeres que trabajan en casa tienen horario corrido, no deben correr para entrar a tiempo a la oficina, pero tampoco pueden reclamar si hay una tarea que demande de horas extras. Son responsables hasta del mínimo detalle domestico que en su ausencia se resuelve sin contratiempos o se planifica con antelación (se acabo el gas, hay que comprar agua, no puedo ir a buscar el niño, etc.)

Para que sus hijos lleguen a entender que mami está en casa pero que no se le puede interrumpir hay que librar una batalla campal. Los peques se sienten abandonados o se quejan porque mami no les presta atención, así que con frecuencia mamá detiene su labor para consolar a un chiquito que la necesita AHORA o amonestar a un grandecito que no entiende el significado de la palabra paciencia.

No arreglarse puede se muy cómodo, pero también se convierte en una mala costumbre que le quita formalidad a tu labor o que estimulea el descuido físico. Los viajes a la nevera para merendar, así como la compra de helados y bocadillos rápidos son una constante. Y qué decir del desempeño laboral, los resultados pueden verse afectados si la autodisciplina no sale al rescate.

Trabajo en casa: Cómo organizarme


A continuación algunas recomendaciones para sobrellevar con éxito el trabajo en el hogar.

Disciplinada hasta la tasa: Al igual que cualquier empleada debes tener un horario de entrada y salida. No empieces a trabajar antes de, ni te quedes trabajando después del tiempo estipulado. Levántate temprano y sigue tu rutina.

Un lugar exclusivo para la oficina: Aunque sea un rinconcito. Esta zona es solo para tus papeles y herramientas de trabajo, así evitarás el desorden.

La familia debe ayudarte: Los chiquitos, tu compañero, la señora del servicio todos deben respetar tu tiempo de trabajo, funcionar como si no estuvieras disponible. Eso te permitirá trabajar con fluidez.

Asúmelo como una gran oportunidad: ¿Sabes la gran cantidad de madres que darían lo que fueran por quedarse con sus chiquitos y poder estar activas profesionalmente?

Fuente: www.nuestrohijos.com.do
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