Madrid debe volver a ser Real en la final de Copa del Rey
MADRID -La final de la Copa del Rey del miércoles en Valencia entre el Real Madrid y el Barcelona ofrece al equipo merengue la oportunidad de dejar atrás la pobre imagen del sábado en el enfrentamiento liguero y recuperar sus señas de identidad histórica.Es cierto que el 1-1 en el estadio Santiago Bernabéu rompió una racha de cinco derrotas consecutivas ante el Barca y fue lograda después de jugar gran parte del segundo tiempo con 10 jugadores por la expulsión de Raúl Albiol, pero la sensación que transmitió el Madrid estuvo muy lejos de lo que representa su camiseta. La imagen fue de un equipo temeroso, con 11 jugadores atrincherados en su terreno que intentaban cerrar espacios y preferían no buscar la pelota, mientras el Barcelona se recreaba con posesiones interminables aunque poco eficaces en el aspecto ofensivo. La alineación del Madrid fue un reconocimiento de la inferioridad de su equipo, con el defensa central Pepe ejerciendo de volante de contención y el habilidoso alemán Mesut Ozil en el banquillo. Pero la presencia de Pepe en el mediocampo no ofreció el resultado deseado. Con él para cortar los circuitos del Barcelona, el equipo de Pep Guardiola alcanzó una posesión del 79 por ciento, y en el primer tiempo culminó una jugada de 50 pases con un remate de Lionel Messi. Mientras el Barcelona jugaba, el Real Madrid corría. El Barcelona no tuvo la profundidad de otros partidos pero también es verdad que los azulgrana no actuaron con la necesidad de ganar y en todo momento parecieron tener en mente que sólo hacía falta evitar una caída para sentenciar la liga. Al Madrid le quedará la esperanza de la sorpresa, de que alguno de los diferentes episodios que componen un partido le favorezca de manera decisiva.(inf. de Reuters) - |
MADRID -La final de la Copa del Rey del miércoles en Valencia entre el Real Madrid y el Barcelona ofrece al equipo merengue la oportunidad de dejar atrás la pobre imagen del sábado en el enfrentamiento liguero y recuperar sus señas de identidad histórica.