Nalbandian dirigio los festejos del equipo argentino en la davis
Buenos Aires, 6 de marzo.- David Nalbandian, tras su notable esfuerzo de la víspera, cuando jugó lesionado y le dio el primer punto a la Argentina, fue el más efusivo hoy y dirigió los festejos del equipo nacional, reconocido y ovacionado por las 12.500 personas que se acercaron al estadio Mary Terán de Weiss.El cordobés, comprometido con el objetivo de conquistar alguna vez la Copa Davis, presenció el partido de dobles al lado de la cancha y ni bien se consumó la victoria saltó y se abrazó con Juan Ignacio Chela y Eduardo Schwank, los responsables del éxito al que se sumaron Juan Mónaco y el capitán Modesto "Tito" Vázquez, quien por una vez dejó de lado la sobriedad que lo caracteriza. El festejo fue efusivo por la forma en que se logró, con Nalbandian jugando prácticamente sin moverse y autoexcluído del resto de la serie. Así lo entendió el público, que ovacionó al tenista de Unquillo una y otra vez como tributo a esa entrega, a ese compromiso irrenunciable. La gente jugó un partido aparte, ya que hoy en el dobles se mostró mucho más participativa, conciente de que la parada era brava por los antecedentes recientes de los rumanos, campeones hace siete días en Acapulco. Durante el primer set los hinchas alentaron al "Flaco" Chela para que no sufra sus típicos altibajos y fustigaron a Hanescu: "estás asustado desde ayer grandote", lanzó un hincha futbolero que lucía una camiseta de All Boys al espigado tenista de 1,98 metros de estatura. Luego, a partir del segundo parcial, el blanco del público fue Horia Tecau, a quien silbaron cada vez que sacó y sobre todo cuando fallaba su primer servicio, al punto de que el árbitro general tuvo que advertir en más de una ocasión. El rumano acusó la reprobación constante de la gente, al punto de que fue quien más veces perdió su servicio: cinco. En el final, los gritos fueron en aumento y los rumanos debían tomarse hasta 20 segundos entre saque y saque, lo que los hizo fallar y desconcentrarse. El público logró su objetivo y hasta hubo uno que lanzó ¿Dónde está Del Potro? en alusión a la ausencia del tandilense y también como reclamo a un compromiso mayor en la Copa Davis. Entre las banderas celestes y blancas, sobresalió una colgada exactamente detrás del banco argentino que rezaba. "Este es el año", como presagio de lo que persigue el tenis nacional, que es saldar de una vez por todas la asignatura pendiente de una Copa Davis hasta ahora esquiva. (Télam). |
Buenos Aires, 6 de marzo.- David Nalbandian, tras su notable esfuerzo de la víspera, cuando jugó lesionado y le dio el primer punto a la Argentina, fue el más efusivo hoy y dirigió los festejos del equipo nacional, reconocido y ovacionado por las 12.500 personas que se acercaron al estadio Mary Terán de Weiss.