Congreso programa audiencias sobre la intervención en Libia
Washington, 26 mar (EFE).- El Congreso de EE.UU. realizará audiencias y una sesión a puerta cerrada la próxima semana sobre la intervención militar en Libia, ante quejas de que el presidente Barack Obama no realizó las debidas consultas para esos ataques, informaron hoy fuentes legislativas.Los secretarios de Defensa, Robert Gates, y de Estado, Hillary Clinton, se reunirán a puerta cerrada con líderes de la Cámara de Representantes el miércoles próximo, para responder a las quejas bipartidistas de que Obama no consultó debidamente al Congreso antes de iniciar, junto a otros aliados, los ataques aéreos en Libia el sábado pasado. Los legisladores también exigen explicaciones sobre las metas de la misión y sus costos. El próximo 31 de marzo, el subsecretario de Estado, James B. Steinberg, acudirá a una audiencia pública en el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, convocada por su presidenta, Ileana Ros-Lehtinen, para "definir los intereses de seguridad nacional" de EE.UU. en Libia. Consultado por Efe, el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, presidido por el demócrata John Kerry, dijo hoy que también prevé realizar audiencias sobre Libia, pero no precisó cuándo. El miércoles pasado, el presidente de la Cámara baja, John Boehner, envió una carta a Obama en la que exigió que explique cuál es la misión de EE.UU. en Libia y cómo piensa lograrla. Boehner y otros miembros del Congreso, entre ellos el senador republicano Richard Lugar y el legislador demócrata Bruce Braley, han criticado la escasez de consultas de la Casa Blanca sobre su participación en la intervención militar en Libia para establecer una zona de exclusión aérea. Consciente de ese malestar, el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, dijo el jueves que los interrogantes "son legítimos" e insistió en que la Administración Obama "continuará consultando" a los líderes del Congreso. Carney insistió en que una demora en la acción militar hubiese costado más vidas y si Obama hubiese esperado a que el Congreso reanudara sus sesiones tras el receso de esta semana, las fuerzas de Gadafi "hubiesen tomado control de Bengasi", el bastión de los rebeldes. Sin embargo, varios legisladores se han quejado de que las discusiones de Obama, por teléfono con algunos y en persona en la Casa Blanca con otros, no han sido suficientes. El senador demócrata de Virginia Occidental, Jay Rockefeller, dijo hoy en un comunicado que, aunque condena la represión de Gadafi contra la población civil y entiende el por qué de la campaña militar de EE.UU. y los aliados en Libia, tiene "graves preocupaciones sobre lo que significa esta intervención para nuestro país en las semanas venideras". El Ejército y el presupuesto de EE.UU. ya encaran demandas excesivas con dos guerras abiertas y lo que busca es evitar que su país se meta "en otro conflicto con costos y consecuencias desconocidas", cuando se necesita "espolear la creación de empleo y la innovación acá en casa", advirtió Rockefeller. Sin embargo, dijo que el traspaso de la coordinación de la misión a la OTAN "es una señal positiva". La OTAN coordinará con la coalición internacional las operaciones militares sobre Libia de los próximos días para evitar conflictos hasta que la Alianza asuma el control militar de todas las acciones. El mando de todas las operaciones significará que la Alianza controlará también las misiones contra objetivos terrestres para proteger a la población civil libia, una tarea que por ahora realiza la coalición internacional encabezada por EE.UU., Francia y el Reino Unido. Por otro lado, el legislador demócrata de Ohio, Dennis Kucinich, negó que promueva un plan para realizar un juicio político contra Obama y dijo que prevé presentar una enmienda a un proyecto presupuestario para eliminar los fondos para las operaciones militares de EE.UU. en Libia. Según la revista National Journal, EE.UU. gastó, tan sólo en el primer día de ataques con misiles Tomahawk el pasado 19 de marzo, más de 100 millones de dólares, y el costo de su intervención podría superar los mil millones de dólares. |
