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La industria musical y el salto de la Historia (parte I)

I Dreamed a Dream, el más vendido del 2009.
SANTO DOMINGO. Según el informe "Recording Industry in numbers 2010", la Federación Internacional de la Industria Fonográfica (IFPI, que representa a 1400 compañías disqueras de 66 países y asociada a semejantes de otros 44 países), los ingresos globales en la industria musical, por ventas, se redujeron en un 7,2% en el 2009 (aún no ha salido el informe del 2010, se estima que sea en el mes de abril).

El informe asegura que ciertos mercados globales claves registraron un retorno en el crecimiento; aunque en algunos subieron las ventas digitales, pero no tanto como para cubrir lo que dejó de crecer la venta del disco.

Por último, la piratería siguió erosionando las ventas legales de música en todo el mundo. El 80% de esa caída del 7,2% lo sufrieron dos mercados fundamentales: Estados Unidos y Japón. Las ventas físicas disminuyeron en un 12,7% a nivel global. Los canales digitales, por su parte, representaron en el 2009 el 25,3% de los ingresos comerciales de las compañías discográficas.

En el 2009 la piratería siguió siendo el canal más frecuente para la distribución ilegal de contenido no autorizado, representando un 20% del tráfico de Internet a nivel mundial. América Latina registró un aumento del 35% y Europa un 29%, según el informe de ese año de Sandvine (Intelligent Broadband Networks). En su informe del 2010, que ofrece datos de más de 300 millones de clientes del mundo, un tercio del tráfico en redes inalámbricas y fijas en América Latina estuvo dedicado al entretenimiento en tiempo real a través de Youtube o PPstream.

Con tal descalabro de las ventas, la tendencia en crecimiento es la de que los ingresos mayores sean por presentaciones en vivo, acápite que creció de 144 millones en el 2005 en España, a 309 millones de euros, en el 2008. Posiblemente esas cifras hayan crecido significativamente en el 2009 y 2010.

Visión optimista

Las nuevas generaciones con las que convivimos, son las que están dictando el cambio. Si nos llevamos por Francis Fukuyama y otros historiadores, El final de la historia ocurrió con la caída del muro de Berlín en 1989 y la caída de las Torres Gemelas de Nueva York en el 2001. Algunos afirman que hemos comenzado un nuevo período histórico, impulsado por Internet, que incluye desde los modos de comunicarse hasta los gustos musicales (localmente ahí están el hip hop, el reggaetón, el dembow y otros géneros). Quizás sí, quizás asistimos a una nueva etapa en la llamada periodicidad, y apenas somos seres de varias generaciones atrapadas en medio de un salto, en eso que hemos dado en llamar la Historia... ¡Y no nos damos cuenta!

Visión pesimista

Hay que dejarse de boberías: la industria de la música, tal y como era antes, se fue a bolina. Siendo aún más realistas, vale la pena afirmar que la música misma, tal y como la vemos todavía, está asistiendo a un proceso de transformación en cuanto a códigos sonoros, literarios y estilísticos, del cual no nos damos cuenta.

Esta transformación tiene que ver, no con lo sucedido en la industria -que a estas alturas no es culpable, sino en buena lid, víctima-, sino en la sociedad misma (muchas veces lastrada éticamente), que está cambiando en un mundo en el cual la democratización de los medios de comunicación, con la aparición del mundo virtual de Internet, ha sido capaz hasta de tumbar gobiernos, como el de Egipto: primera revolución digital del mundo.

Datos


Según IFPI, en el 2009 el disco más vendido del mundo fue el de Susan Boyle "I Dreamed a Dream", con 8,300,000 unidades vendidas (contra los 6,8 millones de unidades vendidas en el 2008 de Viva la vida, de Coldplay). Compra la juventud el de Coldplay, no así el de Susan Boyle.

Según Promusicae, de España, "en MySpace hay 2,5 millones de artistas de hip hop y 1,8 millones de nuevas bandas de rock, pero los artistas jóvenes que trascienden son cada vez menos".

diariolibre.com
De Alfonso Quiñones
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