Freddy Ginebra dramaturgo, director de Casa de Teatro "El teatro es una quimera, y hay que buscar fondos para que el milagro sea posible"
SANTO DOMINGO. "A veces grito", escrita hace 45 años por Freddy Ginebra, es lo que mantiene ocupado por estos días al director de Casa de Teatro.
La obra, actuada entonces por Ángel Haché y Jorge Santiago, ambos presentaron la obra, uno en Madrid y otro en Santiago de Chile, además de en el país.
P. ¿Por qué este interés de reponer la obra 45 años después?
R. "A veces grito" estaba en una gaveta hasta que un día la leyó un actor joven de 20 años, como el del protagonista, y me dijo que quería hacerla. Se la envié al director cubano Raúl Martín, gran amigo mío, y él decidió montarla.
Para mí es una experiencia juvenil, recuperar los años pasados, estoy gozando muchísimo. Fíjate en algo, el texto es dominicano; Alejandro Vásquez, actor de Matacandelas, de Colombia, es quien la representará; y el director cubano: es una puesta internacional.
P. La obra fue escrita en un momento histórico diferente. En ese entonces el trabajo de investigación social y el teatro de arena, eran dos premisas fundamentales en una nueva manera de asumir las tablas.
R. El montaje que está realizando Raúl es dentro de los marcos del teatro moderno, sorprendiendo al espectador a cada rato.
Se trata de una historia intimista; la historia de un joven torturado por un secreto, que busca intensamente su verdad.
La obra dura una hora, y tiene un final inesperado. Pero no tiene nada de política, fue un reto que asumí cuando era presidente del grupo La Máscara, y en una de las sesiones me comprometí a escribir un texto para un joven actor dominicano de muchas posibilidades, que era Ángel Haché. En ese momento la dirigió Niní Germán, y la presentamos en Bellas Artes.
P. ¿Qué experiencias le deparó la obra en ese entonces? ¿Qué espera del actual?
R. La obra es un monólogo, pero por momentos aparecen voces de personajes. Trata de un personaje que conversa con el público. Es la presencia de un joven perturbado en la primera cita del psiquiatra. Es violentado a ir al psiquiatra por sus padres.
Me pasó una cosa muy divertida, mi papá la fue a ver en primera fila, y se escandalizó, porque nunca pensó que un hijo fuera a decir esas cosas de él en público. Mi papá era un hombre muy simple, yo tenía 20 y pico de años también, y él no podía comprender que nada tenía que ver con él, ni conmigo.
Para mí es un honor que un director como Raúl Martín haya hecho esa mirada novedosa a esa obra.
Este montaje nada tiene que ver con los anteriores. Es un gran reto para nosotros tres. Es la primera vez que Raúl trabaja con un actor que no es de su formación ni de su compañía, y me ha sorprendido ver el ingenio y cómo ha dividido los tiempos de trabajo, y cómo se han abordado actor y director en este montaje.
P. ¿Cuándo serán las presentaciones, qué exigencias le ha demandado esta nueva puesta?
R. Aquí se presentará en Casa de Teatro los días 3, 4, 5 y 6 de marzo en Casa de Teatro.
Ya tenemos una oferta para presentarla en Puerto Rico, otra en La Habana y otra en Colombia. Pero como sabes el teatro es una quimera y hay que buscar fondos y auspicios y pasajes para que el milagro sea posible.
Las entradas van a costar RD$200, para que nadie se la pierda.
Voy de productor vendiendo anuncios, buscando fondos por todos lados, a mis 67 he vuelto a ser niño. Eso me tiene de lo más entusiasmado.