Falsificadores de documentos aprovechan "desesperación" de los indocumentados
Charlotte (Carolina del Norte), 26 feb (EFE).- A pesar de los esfuerzos del Gobierno por detener la producción y utilización de documentos falsos, los traficantes siguen aprovechando la desesperación de los indocumentados para obtener millonarias ganancias."La avaricia de las organizaciones delictivas por sacar el mayor provecho de los negocios ilícitos y enriquecerse a cualquier costo es lo que mueve a estos criminales. Seguiremos combatiendo con mano dura a estas bandas de malhechores", afirmó hoy a Efe Bárbara González, portavoz del Servicio de Inmigración y Aduana (ICE) para la zona sureste. El ICE desmanteló el jueves una banda dedicada a producir y vender cientos de papeles falsos en 11 estados del país con nexos directos con México y que incluso utilizaba la violencia para imponer disciplina a sus miembros y sacar del camino a sus rivales. El cabecilla, identificado por las autoridades como Israel Cruz Millán, apodado "El Muerto", de 28 años, supervisaba la sofisticada operación de las diferentes "células" desde Raleigh (Carolina del Norte), donde este negocio ha proliferado los últimos años. La "Operación Falange" ha sido el más reciente golpe que las autoridades federales han propiciado a grupos criminales que se lucran de los indocumentados ante la falta de documentos debido a su situación migratoria irregular. Los falsificadores cobraban entre 150 y 200 dólares por cada documento y entre enero de 2008 y noviembre de 2010 pudieron enviar a México más de un millón de dólares de ganancias generadas por el negocio ilegal. John Morton, director del ICE, dijo en un comunicado que la "apariencia de tener estatus legal" provee a los indocumentados "acceso y oportunidades a los que no tienen derecho". A la par, cada vez más propuestas de leyes estatales surgen para obligar a las empresas a utilizar el sistema federal de identificación E-Verify, que comprueba el estado migratorio de la persona. En ese sentido, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) anunció recientemente que exigirá a unas mil compañías del país que presenten sus registros de empleo para una auditoría como parte de una campaña contra la inmigración ilegal. El DHS la ha catalogado como la operación de "mayor escala" desde 2009 cuando ICE realizó inspecciones masiva a empresas de seguridad tanto públicas como privadas. Asimismo, el pasado mes de enero, ICE estableció un centro coordinador para el cumplimiento de las normas laborales entre distintos estados en lugar de tener agentes para investigar solo casos aislados. Para Eddie Agrait, agente de la división de investigaciones del ICE en Carolina del Norte, todos los días la agencia realiza pesquisas sobre posibles operaciones de contrabandistas de documentos que con el tiempo se vuelven más sofisticadas. "Este es un problema grave que no es nuevo en esta zona de Carolina del Norte. Una investigación de estas bandas, que generalmente comienza por datos de agencias policiales locales, toma tiempo para recabar información y evidencia", explicó Agrait a Efe. Las Carolinas se han convertido en el "nuevo territorio" de las organizaciones delictivas con conexiones fuera de las fronteras de Estado Unidos que involucran tráfico de drogas, humano, lavado de dinero, armas, pandillas, piratería y documentos falsos, entre otros. De acuerdo con Agrait, agentes de ICE han estado involucrados en varios operativos para "sacar de las calles" a los elementos criminales que hacen dinero de los indocumentados y se esconden en sus propias comunidades. "Nuestra misión es proteger a las víctimas y ofrecer la protección necesaria", enfatizó el agente, de origen puertorriqueño. Según Maudia Meléndez, directora del grupo Jesus Ministry, con sede en Charlotte, la falta de "alternativas" obliga a los indocumentados a comprar los llamados papeles "chuecos". "Es un arma de doble filo (tener papales falsos) que de ser descubierta los conducen directamente a la deportación", afirmó Meléndez a Efe. "Los tiempos han cambiado, las empresas y las autoridades están más alerta y castigando duramente este crimen. Hoy en día es casi lo mismo conseguir a alguien con droga que con papeles falsos, es un crimen muy penado", enfatizó. La activista comunitaria y su grupo organizan reuniones con las agencias federales como ICE para educar a la comunidad sobre las consecuencias de adquirir esta documentación y promueven el uso identificaciones de otros países como la matrícula consular mexicana. "Los traficantes toman ventaja de la necesidad de la gente para extorsionarles, hacerles creer que no pasará nada si compran los documentos y los ilusos caen, muchos sin saber que inclusive roban la identidad de otros", concluyó. |
Charlotte (Carolina del Norte), 26 feb (EFE).- A pesar de los esfuerzos del Gobierno por detener la producción y utilización de documentos falsos, los traficantes siguen aprovechando la desesperación de los indocumentados para obtener millonarias ganancias.