Convirtiéndonos en detectives gastronómicos
SANTO DOMINGO. En estos tiempos, comer fuera es casi una necesidad. Las invitaciones para compartir con familiares y amigos se aumentan y es muy difícil poder mantener un régimen controlado. Y el tema se complica si la persona en cuestión debe seguirlo por razones médicas.
Aunque queramos mucho a la comadre o nos caiga muy bien el colega que nos invita tan amablemente a su casa, lamentablemente no podemos controlar la forma en que se cocinan estos alimentos, ni la cantidad de grasa, azúcares, o colorantes que se les adicionan antes de llevarlos a la mesa.
Es imperiosa la necesidad de convertirse en "detective gastronómico". Es una especie de súper héroe anónimo cuyo trabajo consiste en mantener los niveles de azúcar, grasa y barriga bajo control. Eso sí, hágalo discretamente para que no caiga mal y se consiga una próxima invitación por buen comportamiento!
El primer problema: Comer de más. El detective profesional sabe que esta no va a ser su última comida, por lo que no hay necesidad de darse una panzada, ni llenar el estómago hasta los límites de la explosión. Cuando se sienta confortablemente lleno, retírese del frente de la mesa o tránquese en el baño para no verla.
El segundo problema: qué comer. Seleccionar comida saludable es cuestión de planificación, un mínimo de conocimiento de nutrición y algo de compromiso. Planificar para controlar las calorías; conocimientos de nutrición para poder tomar lo más saludable pero delicioso del menú y compromiso, entre la comida que deberíamos comer y la que nos vamos a comer "atento a nosotros".
Convirtiéndonos en Detectives:
Como con la salud no se juega, que no le de vergüenza preguntarle a la anfitriona qué ingredientes lleva un plato o cómo se prepara. Si lo hace correctamente, va a pasar por el invitado más atento. No deje de formular estas simples preguntas:
• Método de cocción: ¡Pregunte! Prefiera los que son horneados, hervidos, a la plancha o parrilla, al vapor o salteados. Nunca asuma que el plato no está frito a menos que se lo confirmen. Y si la actividad es "de traje", aporte algo que pueda comer sin problemas para que no se regrese con hambre si el resto de la variedad no lo ayuda.
• Aunque parezca increíble, hay algunos platos navideños que son adecuados para muchos regímenes de peso y de salud. Generalmente el pavo asado (si es de la pechuga) contiene muy poca grasa y para el resto de los acompañamientos, con porcionar con conciencia puede salir airoso.
• Las salsas: Pregunte por los ingredientes. Quién sabe lo que se esconde detrás de esa fabulosa salsa marrón. Por regla, evite las salsas holandesas, de mantequilla, quesos o cremas. Si no puede evitar la tentación, sírvase un poco aparte y disfrútela en bocados pequeños.
• Cómo vamos de sodio? Si por razones médicas tiene la sal restringida, razón de más para tomar en cuenta lo que come. La sal se esconde detrás de cada plato y el resultado para su salud...fatal. Manténgase alejado de carnes, picaderas y pescados que estén ahumados, curados, enlatados o encurtidos. Cuidado con las frutas secas, las aceitunas y los quesos curados....
• Buscando balance: Si sabe que se muere si no come postre, Deje espacio abierto para la ensalada y las carnes asadas. Vaya despacio y controlado con la comida. Recuerde que las bebidas, alcohólicas o no, aportan su ración de calorías. Ay! El ponche es mortal!
Son claves sencillas que pueden hacer una diferencia en su salud, en su bolsillo y en la forma de plantearse las comidas y salidas de navidad.
¡Que haya suerte!
ENSALADA DE VERDURAS MARINADAS
3 y media cdas. de vinagre de vino blanco
2 cdas. de albahaca fresca picada
Media cdta. De sal
Pizca de pimienta negra molida
Pizca de azúcar
6 cdas. de aceite de oliva
2 tomates rojos medianos maduros
Aceitunas negras sin hueso
Aceitunas verdes sin hueso
Lechuga romana
Lechuga repollada
Endibias
Para el aderezo, ponga el vinagre, albahaca, sal, pimienta y azúcar en el procesador de alimentos o la licuadora. Con el motor encendido, agregue lentamente el aceite en chorro constante hasta que se incorpore bien.
Corte los tomates rojos en rebanadas y revuelva con las verduras y las aceitunas. Agregue el aderezo y mezcle ligeramente. Deje reposar a temperatura ambiente por 30 minutos para que se mezclen los sabores.
Enjuague bien las hojas de lechuga, escurra y refrigere hasta que sea la hora de mezclar.
Para servir, ponga en platos aparte combinando las hojas de lechuga y vierta por encima el aderezo. Sirva de inmediato para evitar que se maree.
himilcetejada@hotmail.com
Aunque queramos mucho a la comadre o nos caiga muy bien el colega que nos invita tan amablemente a su casa, lamentablemente no podemos controlar la forma en que se cocinan estos alimentos, ni la cantidad de grasa, azúcares, o colorantes que se les adicionan antes de llevarlos a la mesa.
Es imperiosa la necesidad de convertirse en "detective gastronómico". Es una especie de súper héroe anónimo cuyo trabajo consiste en mantener los niveles de azúcar, grasa y barriga bajo control. Eso sí, hágalo discretamente para que no caiga mal y se consiga una próxima invitación por buen comportamiento!
El primer problema: Comer de más. El detective profesional sabe que esta no va a ser su última comida, por lo que no hay necesidad de darse una panzada, ni llenar el estómago hasta los límites de la explosión. Cuando se sienta confortablemente lleno, retírese del frente de la mesa o tránquese en el baño para no verla.
El segundo problema: qué comer. Seleccionar comida saludable es cuestión de planificación, un mínimo de conocimiento de nutrición y algo de compromiso. Planificar para controlar las calorías; conocimientos de nutrición para poder tomar lo más saludable pero delicioso del menú y compromiso, entre la comida que deberíamos comer y la que nos vamos a comer "atento a nosotros".
Convirtiéndonos en Detectives:
Como con la salud no se juega, que no le de vergüenza preguntarle a la anfitriona qué ingredientes lleva un plato o cómo se prepara. Si lo hace correctamente, va a pasar por el invitado más atento. No deje de formular estas simples preguntas:
• Método de cocción: ¡Pregunte! Prefiera los que son horneados, hervidos, a la plancha o parrilla, al vapor o salteados. Nunca asuma que el plato no está frito a menos que se lo confirmen. Y si la actividad es "de traje", aporte algo que pueda comer sin problemas para que no se regrese con hambre si el resto de la variedad no lo ayuda.
• Aunque parezca increíble, hay algunos platos navideños que son adecuados para muchos regímenes de peso y de salud. Generalmente el pavo asado (si es de la pechuga) contiene muy poca grasa y para el resto de los acompañamientos, con porcionar con conciencia puede salir airoso.
• Las salsas: Pregunte por los ingredientes. Quién sabe lo que se esconde detrás de esa fabulosa salsa marrón. Por regla, evite las salsas holandesas, de mantequilla, quesos o cremas. Si no puede evitar la tentación, sírvase un poco aparte y disfrútela en bocados pequeños.
• Cómo vamos de sodio? Si por razones médicas tiene la sal restringida, razón de más para tomar en cuenta lo que come. La sal se esconde detrás de cada plato y el resultado para su salud...fatal. Manténgase alejado de carnes, picaderas y pescados que estén ahumados, curados, enlatados o encurtidos. Cuidado con las frutas secas, las aceitunas y los quesos curados....
• Buscando balance: Si sabe que se muere si no come postre, Deje espacio abierto para la ensalada y las carnes asadas. Vaya despacio y controlado con la comida. Recuerde que las bebidas, alcohólicas o no, aportan su ración de calorías. Ay! El ponche es mortal!
Son claves sencillas que pueden hacer una diferencia en su salud, en su bolsillo y en la forma de plantearse las comidas y salidas de navidad.
¡Que haya suerte!
ENSALADA DE VERDURAS MARINADAS
3 y media cdas. de vinagre de vino blanco
2 cdas. de albahaca fresca picada
Media cdta. De sal
Pizca de pimienta negra molida
Pizca de azúcar
6 cdas. de aceite de oliva
2 tomates rojos medianos maduros
Aceitunas negras sin hueso
Aceitunas verdes sin hueso
Lechuga romana
Lechuga repollada
Endibias
Para el aderezo, ponga el vinagre, albahaca, sal, pimienta y azúcar en el procesador de alimentos o la licuadora. Con el motor encendido, agregue lentamente el aceite en chorro constante hasta que se incorpore bien.
Corte los tomates rojos en rebanadas y revuelva con las verduras y las aceitunas. Agregue el aderezo y mezcle ligeramente. Deje reposar a temperatura ambiente por 30 minutos para que se mezclen los sabores.
Enjuague bien las hojas de lechuga, escurra y refrigere hasta que sea la hora de mezclar.
Para servir, ponga en platos aparte combinando las hojas de lechuga y vierta por encima el aderezo. Sirva de inmediato para evitar que se maree.
himilcetejada@hotmail.com
dariolibre.com
De Himilce Amelia Tejada