¿Y si me proponen regresar a mi antiguo trabajo? ¡Descubre que hacer!
Publicado por Isabel
Aunque ser recontratado por el anterior empleador después de haber sido despedido pueda parecer raro, sucede. En un estudio de CareerBuilder.com realizado en 2010, el 32 por ciento de los empleadores que había producido despidos en 2009 dijo estar planificando la recuperación de esos trabajadores en algún momento de este año.
“Usualmente se debe a que [el empleador] prefiere a la gente que despidió, o a que esa gente tiene aptitudes únicas, ahora necesarias”, dice Richard Deems, coautor de “Make Job Loss Work for You!”.”La gente ya conoce la cultura, sabe cómo es recompensada y cómo trabajar con los líderes clave”.
Pero como muestra la historia de Wolfe, existen riesgos. Que tu anterior empleador te quiera, no significa que serás su primera opción cuando salga a recontratar.
“Es obvio que debes contar con un buen historial previo. Si un empleado no cumplió con las expectativas en la etapa anterior, difícilmente sea reingresado”, dice Deems. “Cuando trabajamos en la reinserción laboral de una persona que desea volver a su anterior empleo, le sugerimos que permanezca en contacto con la organización, con su anterior jefe o jefa y hasta con el jefe de departamento. Es importante mantenerse en contacto, hacerle saber al anterior jefe: ’sí, estoy muy interesado en regresar’”.
Pero, aun cuando tu anterior empleador exprese interés en volver a contratarte, existen muchos aspectos a considerar, dice Wolfe, ahora socio de Bent Image Media.
“Mi consejo es que evalúes seriamente si deseas volver. De hecho, tu anterior empleador te consideró prescindible”, dice.
Si aun así piensas volver, ten en cuenta estas cuestiones:
1. ¿Cómo cambió el trabajo? “Probablemente no sea el mismo que antes del achicamiento. Clarifica tus dudas, expectativas, relaciones de dependencia, etc.”, dice Deems.
2. ¿A quién reportarías? “Pregunta siempre qué cambió desde que te fuiste en la organización y en la posición que ocupabas”, dice Deems.
3. ¿Quiero realmente a esta compañía?
4. ¿Me gustaba el trabajo?
5. ¿Existe una posibilidad cierta de volver a ser despedido pronto?
6. ¿Qué beneficios concretos tendré? “[Esta] última es la más importante”, dice Wolfe. “En mi caso, logré una mejor remuneración, extender en el tiempo mi condición de ‘persona con trabajo’ y así sobrellevar el momento de graduación universitaria de mi esposa. Esos eran mis dos objetivos y logré ambos. Además mi nuevo jefe era realmente buena gente. Si quitas estos términos de la ecuación, en retrospectiva diría que fue un error. El trabajo era demasiado duro cuando volví”.
Si realmente quieres a tu antiguo empleador, quieres tu antiguo trabajo y puedes volver, entonces ve por él, dice Wolfe. “Solo asegúrate de que, a la larga, no te haga sufrir”.
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