Sabia usted que...? ¿Divorciarse perjudica seriamente el medio ambiente?

¿Sabía usted que divorciarse perjudica seriamente el medio ambiente?
¿Alguna vez se imaginó que divorciarse podría ser nocivo para el medio ambiente?
Sí, el divorcio ya no sólo afecta a la familia sino también al ambiente.
Según un estudio llevado a cabo por la Universidad de Michigan en 3.283 hogares en Estados Unidos, entre el 2001 y el 2005, el impacto que tiene para el entorno natural, que las parejas decidan separarse, no es positivo.
Después de una investigación los expertos concluyeron que con los divorcios se duplican los hogares, al tiempo que también se produce un aumento en el gasto energético, debido a que uno de los cónyuges debe buscar un nuevo lugar para vivir.
Concretamente, y según datos de 2005, los hogares de personas divorciadas gastaron un 56% más de electricidad y agua por persona que los hogares habitados por familias completas. Lo mismo ocurrió con los recursos energéticos; las personas divorciadas utilizaron un 61% más que cuando permanecían casados.
Sí, el divorcio ya no sólo afecta a la familia sino también al ambiente.
Según un estudio llevado a cabo por la Universidad de Michigan en 3.283 hogares en Estados Unidos, entre el 2001 y el 2005, el impacto que tiene para el entorno natural, que las parejas decidan separarse, no es positivo.
Después de una investigación los expertos concluyeron que con los divorcios se duplican los hogares, al tiempo que también se produce un aumento en el gasto energético, debido a que uno de los cónyuges debe buscar un nuevo lugar para vivir.
Concretamente, y según datos de 2005, los hogares de personas divorciadas gastaron un 56% más de electricidad y agua por persona que los hogares habitados por familias completas. Lo mismo ocurrió con los recursos energéticos; las personas divorciadas utilizaron un 61% más que cuando permanecían casados.
Con respecto a los residuos el estudio manifiesta que también “debido a un mayor consumo por persona, en los hogares de divorciados se puede generar más residuos que contribuyen a las transformaciones del medio ambiente mundial, como el cambio climático y la pérdida de la biodiversidad".
Por eso…evite el divorcio, no sólo por usted sino también por el medio ambiente.

¿Sabía usted que discutir con la pareja puede prolongar la vida?
¿Se enfada seguido con su pareja? ¿Suelen pelearse acaloradamente?
Póngase contento: discutir con la pareja puede prolongarle la vida.
Según un estudio del Departamento de Psicología de la Universidad de Michigan discutir con la pareja puede ser bueno para la salud dado que las personas que reprimen lo que sienten morirían prematuramente.
En un estudio realizado a 192 parejas durante 17 años, se dividió a los matrimonios en cuatro categorías:
1. Aquellos en los que las dos personas expresaban su enojo
2. Aquellos en los que ninguno de los integrantes manifestaba su enfado
3. Las parejas en las que la mujer reprimía sus sentimientos
4. Aquellas en las que el varón se callaba.
Según Ernest Harburg, autor del estudio “ Si no se expresan los sentimientos a la pareja y se le dice cuál es el inconveniente cuando uno se siente atacado injustamente, entonces se está en problemas"
La investigación halló que quienes mantenían contenido su enojo eran dos veces más propensos a morir antes que aquellos que expresaban lo que les molestaba.
En las parejas sometidas al estudio hubo 13 muertes en el grupo de 26 parejas donde ambos compañeros reprimían sus emociones, comparadas con las 41 muertes registradas entre las 166 parejas restantes.
El autor explicó que el resentimiento interactúa con las vulnerabilidades médicas que una persona puede tener, aumentando sus posibilidades de padecer un problema de salud.
Así que ya lo sabe, si se siente molesto con su pareja no lo reprima, una buena discusión termina siendo beneficiosa para la salud de ambos.
Póngase contento: discutir con la pareja puede prolongarle la vida.
Según un estudio del Departamento de Psicología de la Universidad de Michigan discutir con la pareja puede ser bueno para la salud dado que las personas que reprimen lo que sienten morirían prematuramente.
En un estudio realizado a 192 parejas durante 17 años, se dividió a los matrimonios en cuatro categorías:
1. Aquellos en los que las dos personas expresaban su enojo
2. Aquellos en los que ninguno de los integrantes manifestaba su enfado
3. Las parejas en las que la mujer reprimía sus sentimientos
4. Aquellas en las que el varón se callaba.
Según Ernest Harburg, autor del estudio “ Si no se expresan los sentimientos a la pareja y se le dice cuál es el inconveniente cuando uno se siente atacado injustamente, entonces se está en problemas"
La investigación halló que quienes mantenían contenido su enojo eran dos veces más propensos a morir antes que aquellos que expresaban lo que les molestaba.
En las parejas sometidas al estudio hubo 13 muertes en el grupo de 26 parejas donde ambos compañeros reprimían sus emociones, comparadas con las 41 muertes registradas entre las 166 parejas restantes.
El autor explicó que el resentimiento interactúa con las vulnerabilidades médicas que una persona puede tener, aumentando sus posibilidades de padecer un problema de salud.
Así que ya lo sabe, si se siente molesto con su pareja no lo reprima, una buena discusión termina siendo beneficiosa para la salud de ambos.