Correa empieza su informe de labores con un minuto de silencio por muertes.
Recordó que durante la crisis fallecieron un soldado, un estudiante y dos policías.
Rafael Correa (EFE)
QUITO.- El presidente de Ecuador, Rafael Correa, comenzó hoy su tradicional informe semanal de labores con un minuto de silencio por las personas que murieron durante la crisis que se desató tras la sublevación de un grupo de policías de tropa el pasado jueves.
Correa recordó que durante la crisis fallecieron un soldado, un estudiante y dos policías.
Asimismo, indicó que un miembro de un grupo de operaciones especiales del Ejército está en estado crítico y "tiene muerte cerebral".
Sin embargo, el ministerio de Salud ecuatoriano da cuenta de ocho muertos durante los disturbios: Tres muertos en Quito y otros cinco en la ciudad costera de Guayaquil, informó la cartera en un comunicado la pasada noche.
"Además existen decenas de soldados y policías heridos", dijo al señalar que en su rescate participaron unos 600 elementos de fuerzas especiales.
Reiteró que lo ocurrido el pasado jueves fue un intento de desestabilización a su administración y luego intentaron atentar contra la vida del presidente.
Correa señaló que entre la policía había un grupo de "leales", sobre todo el Grupo de Operaciones Especiales (GOE) y el Grupo de Intervención y Rescate (GIR), pero pidió al Ministerio del Interior investigar, pues consideró que "parte de ese grupo" cuando empezó el enfrentamiento bajó a "unirse a las fuerzas (de policías sublevados) que repelieron a los militares".
El jefe de Estado repitió su agradecimiento a quienes lo protegieron, al pueblo por el respaldo y a los periodistas que estuvieron junto a él durante las horas en las que permaneció atrapado en el hospital de la Policía.
Correa quedó atrapado en el hospital después de visitar el vecino Regimiento Quito, donde cientos de policías de tropa iniciaron una protesta en rechazo a la eliminación de incentivos profesionales.
Tras el breve recuento de lo sucedido, Correa inició la explicación de sus labores desde el inicio de la semana.
Correa recordó que durante la crisis fallecieron un soldado, un estudiante y dos policías.
Asimismo, indicó que un miembro de un grupo de operaciones especiales del Ejército está en estado crítico y "tiene muerte cerebral".
Sin embargo, el ministerio de Salud ecuatoriano da cuenta de ocho muertos durante los disturbios: Tres muertos en Quito y otros cinco en la ciudad costera de Guayaquil, informó la cartera en un comunicado la pasada noche.
"Además existen decenas de soldados y policías heridos", dijo al señalar que en su rescate participaron unos 600 elementos de fuerzas especiales.
Reiteró que lo ocurrido el pasado jueves fue un intento de desestabilización a su administración y luego intentaron atentar contra la vida del presidente.
Correa señaló que entre la policía había un grupo de "leales", sobre todo el Grupo de Operaciones Especiales (GOE) y el Grupo de Intervención y Rescate (GIR), pero pidió al Ministerio del Interior investigar, pues consideró que "parte de ese grupo" cuando empezó el enfrentamiento bajó a "unirse a las fuerzas (de policías sublevados) que repelieron a los militares".
El jefe de Estado repitió su agradecimiento a quienes lo protegieron, al pueblo por el respaldo y a los periodistas que estuvieron junto a él durante las horas en las que permaneció atrapado en el hospital de la Policía.
Correa quedó atrapado en el hospital después de visitar el vecino Regimiento Quito, donde cientos de policías de tropa iniciaron una protesta en rechazo a la eliminación de incentivos profesionales.
Tras el breve recuento de lo sucedido, Correa inició la explicación de sus labores desde el inicio de la semana.
De EFE