Autos que saben si usted está ebrio.

El sistema de encendido queda bloqueado, según la concentración de alcohol en la sangre.
Una de las aplicaciones tecnológicas más prometedoras para reducir la presencia de automovilistas ebrios en las calles es el inmovilizador del sistema de encendido de un vehículo ante la presencia de alcohol en el conductor, mejor conocido como alcolock.
El mecanismo electrónico es muy similar a los instrumentos utilizados por la policía para saber, a través de un soplido, los niveles de alcohol en la sangre y así determinar si la persona está en condiciones de conducir.
Pero con la gran diferencia de que el aparato va conectado directamente al sistema de encendido, con lo cual evita que el vehículo arranque si la persona supera los niveles máximos de intoxicación.
Aplicación

El elevado costo del sistema es el principal obstáculo para que se generalice su uso.
De recibir una segunda respuesta negativa, el sistema de encendido quedará bloqueado por un periodo que dependerá del nivel de concentración de alcohol registrado en la sangre.
Para los conductores en Reino Unido el límite máximo de concentración del alcohol en sangre es de 0,8 gramos por litro, mientras que en la República Checa es de 0,0, según datos del ETSC.
El dispositivo viene integrado desde la fábrica o puede instalarse posteriormente de una manera que sólo personal autorizado podría removerlo sin dañar el sistema eléctrico de la unidad.
Para prevenir que el chofer se valga de artimañas para engañar al dispositivo, como podría ser el uso de una compresora de aire o incluso la llanta de una bicicleta, el instrumento mide además la presión, la temperatura, los niveles de humedad, la corriente de aire, así como la sensibilidad a vibraciones.
Sin embargo, el componente mecánico deja de cumplir su objetivo si otra persona sopla en lugar del conductor asignado, aún sabiendo que va ebrio.
Limitantes
MARIA CRISTINA MAROLDA

"Ya no veo objeciones tecnológicas para su aplicación, pero sí hay inconvenientes en los que hay que trabajar para su expansión en Europa"
"Ya no veo objeciones tecnológicas para su aplicación, pero sí hay inconvenientes en los que hay que trabajar para su expansión en Europa", le explicó a BBC Mundo, Maria Cristina Marolda, responsable de la política sobre seguridad vial en la Dirección General de Transporte y Energía de la Comisión Europea.
El primer obstáculo tiene que ver con su elevado costo.
El equipo y su instalación tiene un precio de entre 700 y 1.500 euros (US$970 y US$2.000) y requiere ser calibrado una vez por año, lo que implica un gasto adicional de 100 euros (US$138).
Otro inconveniente identificado por la Comisión Europea es su carácter invasivo de la privacidad de las personas que no consumen bebidas tóxicas o conducen con responsabilidad.
Tom Bjerver, de la Asociación de Automovilistas Abstemios de Suecia, añade a la lista de obstáculos, la posibilidad de fallas eléctricas en el vehículo a causa de una mala calibración o un defecto de fábrica.
Proceso selectivo
Los expertos ven potencial de crecimiento, sobre todo en el transporte comercial, incluyendo taxis; en los autobuses escolares, tal y como anunció Francia para 2011, y entre los conductores condenados por una infracción o con problemas con la bebida.Cada año las carreteras de la UE registran 40.000 muertes, de las cuales, una cuarta parte está directamente relacionada con el consumo de bebidas embriagantes.
La combinación del alcohol y el volante es además la principal causa de muerte entre los jóvenes de entre 16 y 24 años de edad.