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Las mentiras más comunes en el trabajo

por Isabel

“Todo está bajo control.”
A los jefes les gusta ver que sus empleados se hacen cargo de una situación. “Tráiganme soluciones, no problemas” es un cliché, pero es verdad para la mayoría de los empleadores. De manera que comprensiblemente odias admitir que has perdido el control de una situación y tu vida se cae a pedazos. Sin embargo, tampoco quieres que te vean como un incompetente (y demasiado dramático). Solo sé honesto con alguien, sea tu jefe, un compañero de trabajo u otra persona que pueda ayudarte. Explica que estás trabajando en una tarea que no va como esperabas y que tienes algunas ideas para encontrar una resolución, de manera que tengas tiempo de volver atrás sobre la marcha.

Piensa en la alternativa: actúas como si todo fuera bien, la fecha límite se aproxima y aun no tienes nada. ¿Cómo te verás entonces?

“Con todo gusto.”
En el trabajo no todo es divertido. Es una lección que aprendemos temprano en la vida, así que estamos acostumbrados a sonreír mientras tomamos tareas que no queremos hacer. Así y todo, quieres asegurarte de balancear tu entusiasmo y tu buena voluntad para estar descontento con honestidad. Si tu jefe te entrega un proyecto que va a ser una tortura, probablemente no puedas deshacerte de ello. Pero dada la oportunidad de discutir lo que te gusta y lo que no sobre tu trabajo, remarca con tacto las tareas en las que puedes aplicar mejor tus habilidades y en cuáles no. Ello no significa que te libres de tareas desagradables, pero tampoco quieres dar la ilusión de que te encanta trabajar en esos proyectos de lo contrario el jefe puede pensar que quieres los proyectos y hacer que ellos sean tu prioridad. Llegado ese punto, ya es demasiado tarde para remediar la situación.

“Me quedé atascado en el tránsito.”
Si llegas tarde, hazte cargo. Podrías pensar que es un suicidio profesional admitir que fuiste lo suficientemente holgazán como para apretar el botón del despertador siete veces, pero no lo es. A menos que tengas un jefe draconiano, la tardanza ocasional no va a afectar tus chances de promoción y tus compañeros lo van a comprender. Todos pasaron por esa situación.

Si tienes que mentir porque siempre llegas tarde, nadie tomará en serio tus excusas de todas formas. El tránsito, un reloj despertador defectuoso, una mujer embarazada que comenzó su parto en el tren solo estás retrasando las cosas, hasta que todos sepan que mientes. Aquí, las mentiras son secundarias frente a tu reputación como “el que siempre llega tarde”.

“Estaba pensando justo en lo mismo.”
Todo el mundo odia lisonjear. Incluso el jefe. Así que no trates de ganar favores estando de acuerdo con cualquier cosa que él o ella diga. Probablemente no tenías la misma idea porque si la hubieras tenído, la habrías dicho.

Lo mismo se aplica a los colegas. Acordar con ellos y apoyar sus ideas son acciones admirables, pero pretender que ambos han creado una visión unida y desear tener crédito parcial no es aceptable. Cuando expones tus propias ideas, no quieres que alguien te las robe o se aproveche de un trabajo que te ha costado mucho.

“Encontrémonos pronto.”
Desde que te graduaste en la escuela secundaria y te empiezas a encontrar con ex compañeros has venido usando regularmente la frase “Encontrémonos para almorzar”. La verdad es que no tienes intenciones de encontrarte con estas personas (y ellas probablemente sientan lo mismo).

En los negocios, estás expuesto a encontrarte con gente con la cual no quieres hacer migas, sea en una reunión, una conferencia o en un evento social. Ahora bien, decirle a alguien, “¡No te encuentro interesante como para sentarme en una mesa contigo por una hora!” no es buen negocio. Por lo tanto, puede que esta mentira no sea tan mala.

Pero deberías también considerar comprometerte realmente con esta promesa. Nunca sabes cuándo alguien tiene ideas valiosas o contactos que te pueden beneficiar. En el peor de los casos, escuchas historias aburridas mientras miras tu ensalada. En el mejor, obtienes una nueva relación que te puede ayudar en tu negocio y también puede que la persona realmente te termine cayendo bien.

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