INVESTIGACIONES MINISTERIO PUBLICO NO DAN CON ASESINOS NORTEAMERICANO EN SOSUA
El fallecimiento del abogado de Oregon, quien dedicó su vida a la litis de construcción, paradójicamente ocurre en momentos en que el grupo de inversionistas al que pertenecía, luchaba en los tribunales precisamente por una disputa por la construcción de un casino.
Impactado de bala y tirado en una habitación de su residencia, en Sosua. Así quedó el cuerpo de Arthur Lee Tarlow, de 65 años, quien pasaba parte del año en el polo turístico desde el 2002.
Una llamada telefónica de un empleado del reconocido abogado norteamericano, experto en materia de construcción del estado de Oregon, alertó a las autoridades del hecho.
Las dificultades para ubicar al victimario han sido múltiples asegura Víctor Mueses, procurador fiscal de Puerto Plata.
Pero el caso no resuelto mantiene en vilo no sólo a dominicanos que residen en Sosua, sino también a la comunidad turística.
La noticia del asesinato de Tarlow se ha regado como pólvora, medios digitales en Ingles, incluyendo algunos de Oregon, reportan las incidencias de las investigaciones.
Los medios locales también mantienen vivo el caso, “detienen dos, investigan diez”, los titulares varían, lo que no ha variado es que a más de dos meses del asesinato, no hay nadie preso por el caso.
Las pesquisas apuntan a que el móvil pudo haber sido por negocios. Tarlow había invertido 100 mil dólares en el 2004, junto a un grupo de inversionistas norteamericanos y dominicanos, que formaron el grupo Mocarello., para construir un gran Casino en el Sosua Bay Resort. El dueño y operador del Resort es Armando Casciati.
La audiencia sobre la subasta se realizaría el 11 de junio, la muerte de Tarlow ocurrió la noche antes, lo que hace que el Ministerio Público señale como sospechoso al inversionista italiano Armando Casciati.
Casciati tiene unos ocho años establecido en Sosua y alega que nunca ha rehuido a la justicia, insistiendo en que siempre estará disponible para presentarse cada vez que sea requerido no sólo en el caso de la muerte de Tarlow, sino también por otras cuatro demandas en su contra, una de estas relacionadas con unos cheques falsos pagados a Ede Norte.
Aunque reconoce las relaciones de negocios entre el Sosua Bay y la empresa a la que pertenecía Tarlow, insiste en que las gestiones no fueron realizadas por él.
La inversión inicial, que incluía la de Tarlow era de un millón de dólares para la construcción del casino dentro del hotel, posteriormente se desembolsó 800 mil dólares para el equipamiento del mismo, según la demanda que estaba en los tribunales desde el 2006.
Casciati dice se vio obligado a publicar el pasado 17 de agosto un comunicado en un periódico de circulación nacional.
En el mismo reitera que nunca vio ni conoció ni hizo negocios con Art Tarlow. También se queja del trato del Ministerio Público.
Pero las quejas de Casciati se extienden a la confiscación de su arma de fuego tras los allanamientos realizados en sus negocios.
El Ministerio Público insiste en que no ha reunido todos los elementos de pruebas para presentar acusación formal.