Roberto Mateos, el hombre que sabe `¿Dónde está Elisa?'

By SARAH MORENO
smoreno@elnuevoherald.com
Hasta hace sólo unas semanas Roberto Mateos era el único que podía responder a la pregunta de ¿Dónde está Elisa? Bruno Cáceres, el personaje que interpreta el actor mexicano en la telenovela que presenta Telemundo en horario estelar, es el secuestrador de la joven Elisa, cuya desaparición desata un entramado de mentiras, hipocresías y doble vida en la familia Altamira.
``Es una historia diferente, en un formato de miniserie, que contiene además muchos misterios. No es la típica novela de cuerpos bonitos en bikini, en la playa. Incluye actores de trayectoria, que somos aún jóvenes, pero no muchachos'', comenta Mateos sobre el éxito de la producción filmada en Miami que mantiene cautiva a la audiencia, sobre todo porque abundan las pistas falsas y porque en ella los personajes nunca son lo que parecen.
Ese es el caso de Bruno, que a ratos puede verse como un canalla que se aprovechó sexualmente de Elisa, una chica que además es su sobrina política. Sin embargo, en verdad es una víctima de su esposa, Cecilia Altamira, interpretada por una especialista en ``malvadas', la actriz colombiana Catherine Siachoque.
``En esta telenovela todos los personajes son protagonistas, cada uno tiene su historia y un peso muy fuerte'', comenta el actor, que a los 47 años tiene una de las carreras más sólidas del medio, luego de participar en una veintena de producciones en varios países de América Latina, incluidos Brasil, donde grabó Vale todo para Telemundo, y Argentina, donde hizo Frijolito, para la misma cadena.
``Estados Unidos es el séptimo país en el que trabajo'', informa Mateos, que desde hace casi tres años se estableció en Miami con su esposa, en donde grabó el año pasado Más sabe el Diablo.
Mateos llegó por primera vez a este país, desde México, para hacer su último año de high school, como parte de un intercambio escolar. Con su conocimiento del inglés pensaba avanzar en su sueño de convertirse en piloto de aviones, pero una devaluación del peso mexicano en 1982 le impidió entrenarse en la aviación o estudiar en la universidad. Luego de trabajar por un tiempo en un despacho de contabilidad, se dio cuenta de que ese empleo no era para él.
``Soy bueno para los números, pero no para estar sentado en un escritorio. La vida me fue llevando a hacer lo que hago hoy. Conocí a personas que trabajaban en publicidad y comencé en ese mundo'', recuerda Mateos, quien en la década de los años 80 participó en 120 comerciales en todo el continente y fue modelo para revistas como GQ, Vogue y Esquire.
Un viaje a Los Angeles a estudiar en el Instituto de Lee Strasberg consolidó su interés por la actuación y lo llevó a debutar en Televisa como un chofer en La pícara soñadora. ``Pienso que uno debe empezar desde abajo. Si subes muy rápido, después la caída es desastrosa. He podido mantenerme trabajando porque, al empezar desde abajo, aprendí de los que estaban arriba en ese momento'', opina el actor, que dice que el ser muy observador le permitió estudiar los matices y los gestos de experimentados actores, para después armar sus personajes con su propio estilo.
