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Reabren caso por asesinato de niño que estremeció a Miami

dovalle@MiamiHerald.com

os décadas más tarde, los detalles del asesinato de un niño conocido como Baby Lollipops tal vez se hayan borrado de la memoria del público, pero el nombre todavía evoca recuerdos de pura brutalidad y de una vida que fue condenada desde su comienzo.

El lunes el público y 12 jurados escucharán otra vez los detalles de su corta vida cuando Ana María Cardona, en una ocasión sentenciada a muerte por haber matado a su hijo, enfrenta otro juicio en un tribunal de Miami-Dade.

El verdadero nombre del niño de 3 años era Lázaro Figueroa. Tenía puesta una camiseta adornada con una chambelona cuando su cadáver demacrado y salvajamente golpeado fue hallado el 2 de noviembre de 1990 en un lugar lleno de hojas, cerca de una casa en Miami Beach.

El nuevo juicio a Cardona, ex adicta a la cocaína, será completamente diferente al de 1992 y que concluyó con un fallo de culpabilidad que después fue cancelado por orden de la Corte Suprema de la Florida.

Esta vez, Olivia González Mendoza, amante de Cardona y testigo de cargo en el juicio de 1992, tal vez no juegue un papel importante. A los jurados no se les dirá que González está en libertad tras 19 años de cárcel por su papel en el asesinato de Lázaro. Esta vez ni la defensa ni la fiscalía planean presentarla como testigo.

También se piensa que la atmósfera del juicio será más tranquila. En el juicio anterior Cardona le gritó a González y al juez, y provocó los gritos de un espectador furioso.

Cardona, de 48 años y acusada de abuso infantil con agravantes y de asesinato en primer grado, de nuevo se enfrenta a la pena de muerte. Los abogados entrevistaron a unos 400 jurados potenciales durante dos semanas y media a partir de mayo.

La fiscal Susan Dannelly y la abogada de oficio Edith Georgi declinaron comentar sobre el caso. Sin embargo, en una entrevista, un jurado del caso de 1992 dijo que Cardona ``era culpable en aquel momento y lo sigue siendo''.

``Al dejarla viva todo este tiempo se ha malgastado el dinero de los contribuyentes después que la condenamos a muerte'', dijo Jeffrey Menton, que dirige Valuable Video, una firma de grabación de declaraciones jurídicas.

El caso de Baby Lollipops estremeció a Miami desde el día en que una cuadrilla de trabajadores de la Florida Power & Light (FPL) halló su cuerpo sin vida. Durante semanas, detectives de la Policía de Miami Beach trataron de identificar al niño y de encontrar a sus padres.

Finalmente, los detectives hallaron a Cardona y a González escondidas en Orlando y todo lo sucedido salió a la luz.

Cardona --apodada Canela-- llegó a Miami en 1980 por el puente marítimo del Mariel y los investigadores creen que estuvo presa en la isla.

En Miami usó por lo menos tres nombres falsos, fue la sospechosa principal en la agresión a tiros de el dueño de un bar de Miami y practicaba la santería, según la policía. El padre de Lázaro era Fidel ``Papito'' Figueroa, narcotraficante que fue ultimado a balazos en su Mercedes Benz semanas antes que su hijo naciera.

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