Juez otorga millones en daños a pareja en caso de paredes de yeso chinas
Por Nirvi Shah
nshah@MiamiHerald.com
Unos dos años y medio después que una pareja de Miami se preguntó de donde venía un extraño olor en su casa, un jurado de Miami-Dade les adjudicó el viernes $2.5 millones en daños y gastos, al culpar de los olores y los problemas de corrosión a paredes de yeso chinas que estaban defectuosas.
Armin y Lisa Seifart demandaron a la compañía Banner Supply, con sede en Miami, luego de que las paredes de yeso que la compañía les suministró corroyeron tuberías de cobre, arruinaron su aire acondicionado y otros efectos eléctricos e hicieron que su casa oliera mal.
El caso, el primer juicio con jurado en el país sobre los tableros de yeso chinos, podría establecer un precedente para otras demandas. Banner está demandada en decenas de casos, así como otras compañías de tableros de yeso y negocios en la cadena de suministros de las paredes de yeso.
"Es una gran victoria a favor de los consumidores'', declaró Ervin González, el abogado de los Seifarts. "El resumen es que el público no va a tolerar compañías que engañan''.
El caso llevó al descubrimiento de un acuerdo que Banner firmó en el 2007 con el fabricante de los tableros de yeso, Knauf Plasterboard Tianjin (KPT), para sustituir 2.3 millones de pies cuadrados de los tableros con productos nacionales. Pero a su vez, Banner sólo sustituyó los tableros chinos que había suministrado a constructores e instaladores que se habían quejado de un olor.
González destacó repetidamente que Banner pudo haber prevenido que una enorme cantidad de casas se vieran afectadas por las paredes chinas si hubieran hecho públicas las quejas hace años.
Banner ha aceptado que los tableros de yeso eran defectuosos, pero la compañía sólo quería pagar por los gastos reales en que incurrieron los Seifarts, no por la negligencia o cualquier estigma que pueda sufrir la casa.
Todd Ehrenreich, abogado de Banner, dijo que la compañía, que se ha visto devastada por la recesión y tiene su reputación opacada debido a los tableros de yeso chinos, aún considera su próxima acción.
"Estamos un poco decepcionados. Evaluaremos todos nuestros derechos, incluyendo nuestro derecho a apelar'', comentó Ehrenreich.
Los Seifarts no regresaron a su casa hasta más de un año después que se firmó el acuerdo confidencial, y nunca se le informó a su constructor ni al instalador de paredes de yeso sobre otras quejas acerca del producto. Se fueron de la casa un año después.
"Creo que esto envía un fuerte mensaje de que no puedes poner el dinero por encima de las vidas humanas'', comentó Lisa Seifart sobre la decisión del jurado.
Armin Seifart indicó por su parte que él y su esposa nunca hubieran querido presentar una demanda.
"Pensamos que alguien iba a dar la cara y ayudar'', manifestó, recordando los correos electrónicos y las cartas que envió a todos los involucrados, incluyendo el fabricante. ‘‘Nadie lo hizo jamás''.
A insistencia de Banner, se le pidió al jurado que la culpa se le adjudicara tanto a Banner como al fabricante de los tableros de yeso Knauf Plasterboard Tianjin (KPT), al importador la Suprema y al exportador Rothchilt International, con sede en China, aunque sólo Banner estaba acusada en el juicio.
El jurado asignó el 55 por ciento de la culpa a Banner, un 35 por ciento a KPT y un 5 por ciento tanto a los importadores como a los exportadores.www.elnuevoherald.com
