Cuba pone en libertad a otro preso político.
"Tengo un compromiso con la libertad del pueblo cubano...con su situación desesperada, me voy a seguir esforzando por lograr las reformas" en la isla, dijo Darsy Ferrer . LA HABANA.- El disidente cubano Darsy Ferrer fue sentenciado este martes a un año y tres meses de cárcel por un delito común pero quedó en libertad y cumplirá su sentencia en su casa.
Un tribunal deliberó y dispuso la sanción el martes luego de que Ferrer fuera arrestado en julio de 2009 y pasara estos 11 meses sin tener una audiencia.
"Tengo un compromiso con la libertad del pueblo cubano...con su situación desesperada, me voy a seguir esforzando por lograr las reformas" en la isla, dijo a la AP Ferrer al llegar a su hogar después de la sesión en la corte realizada por la mañana. Fue conducido por uniformados a la cárcel para que retirara sus pertenencias antes de quedar en libertad.
"Acabo de llegar a mi casa, voy a compartir con mis amigos y mi familia...siento tristeza por los muchos presos (políticos) que quedan todavía en las cárceles", agregó el disidente.
Ferrer insistió en que el delito que se le endilgó fue una forma de "justificar un castigo por parte de la seguridad del Estado" su labor como disidente.
Ferrer fue acusado bajo cargos de comprar materiales de la construcción en el mercado negro, que por lo general son más baratos, pero suelen ser de dudosa procedencia o desviados de centros estatales.
"Siempre le dieron el matiz que querían, que era tildarlo de delito común", dijo la esposa de Ferrer, Yusnaimi Jorge, en declaraciones a la prensa al salir del tribunal luego de pasar casi cuatro horas en la audiencia.
El juicio empezó en la mañana del martes y a la sala del tribunal se permitió el acceso sólo de parientes cercanos del acusado, entre ellos la madre.
Jorge recordó que su marido llevaba 11 meses encarcelado sin que se le hiciera juicio con cargos concretos. "El expediente se cerró con un pedido de la Fiscalía por tres años de privación de la libertad", agregó Jorge.
Unos treinta disidentes y familiares de Ferrer se hicieron presentes en la puerta del juzgado para darle seguimiento a la audiencia a la cual llegó Ferrer. Algunos de ellos dieron vítores al opositor y gritaron "Libertad" en la puerta de la institución judicial.
Por su parte Elizardo Sánchez, quien lidera la Comisión de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional dijo recientemente a la AP que en su criterio los cargos de "receptación" que se le impusieron son un "pretexto" para "sacar de circulación" a Ferrer por ser opositor.
Varios diplomáticos entre ellos uno de la Oficina de Intereses de Estados Unidos en esta capital y de Gran Bretaña se hicieron también presentes en la puerta del tribunal.
El juicio a Ferrer se produce en medio de una inusual actividad del gobierno en torno al tema de disidentes pues debido a la intermediación de la Iglesia católica en las semanas pasadas se produjo la libertad de un preso político enfermo y el traslado una docena más a prisiones cercanas a sus domicilios donde será más fácil recibir visitas y asistencia de las familias.
Las autoridades cubanas no dan estatus de opositores a estos disidentes y aseguran que se trata de "mercenarios" pagados y usados por grupos anticastristas y por Estados Unidos para desprestigiar a la revolución.
De AP