Cirugía sin cuchilla contra el reflujo gastroesofágico

By IVONNE GOMEZ
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Cerca de 30 millones de personas en Estados Unidos han sido diagnosticadas con reflujo ácido o gastroesofágico, una enfermedad que hace que se gasten millones de dólares en antiácidos sin receta y en medicinas más especializadas, como los llamados inhibidores de la bomba de protones, que reducen de manera duradera la producción de ácido en el estómago.
No obstante, un procedimiento relativamente nuevo le está ofreciendo a los pacientes un alivio prácticamente instantáneo y la promesa de cortar de lleno con las pastillas.
``Pasé casi 10 años con la enfermedad, tomando una pastilla de Prevacid a diario, algo en lo que he gastado mucho dinero y sin obtener alivio completo; pese a las dietas y las medicinas sentía quemazón en la garganta y en el pecho'', dice Steve Grant.
En marzo pasado, Grant, de 59 años, se sometió a una cirugía sin incisión (incisionless surgery) para corregir la causa de la enfermedad.
``Todavía no puedo creer que ya puedo comer lo que quiera, steaks [carne asada] y alimentos condimentados, tarde en la noche, sin tener que esperar cinco horas para ir a dormir, ni tener acidez continua, ni vómitos, como me sucedía con frecuencia'', cuenta Grant.
El reflujo ácido es una condición en la cual el ácido del estómago se devuelve al esófago y produce una sensación de ardor en el pecho que puede convertirse en crónica y tener como consecuencia inflamación, sangrado, úlceras y, en casos extremos, el riesgo de cáncer en el esófago. La causa es el debilitamiento de una válvula entre el estómago y el esófago.
``La cirugía sin incisión permite reconstruir esta válvula con el uso de un aparato tubular conocido como EsophyX, que se introduce por la boca hasta el límite del esófago con el estómago'', explica el cirujano Moises Jacobs, quien junto con el también cirujano Eddie Gómez se especializan en este procedimiento en el Jackson South Community Hospital.
Cada paso, cuenta Jacobs, puede verse a través de una cámara fibroóptica que se introduce en conjunto con el EsophyX, el cual, además, está dotado de un instrumento para suturar.
``La válvula se reconstruye con tejido de la parte interna del estómago; se pasan suturas entre el estómago y el esófago'', precisa.
``Este procedimiento sin incisión es diferente a la cirugía laparoscópica, la cual tiene el mismo propósito, pero requiere de cuatro pequeñas incisiones intraabdominales por las que se entra a reparar la válvula, envolviendo parte del esófago con tejido adyacente del estómago'', compara.
La cirugía sin incisión se practica bajo anestesia general y puede durar aproximadamente 45 minutos.
Gracias a la ausencia de incisiones, se le atribuye al procedimiento el eliminar la posibilidad de sangrado, de infección y, por consiguiente, minimiza el tiempo de recuperación.
Por lo general, el paciente se va a casa al día siguiente de la cirugía, con la recomendación de llevar una dieta especial y ciertas restricciones en las actividades físicas.
``Pasé cerca de dos semanas con una dieta de gelatina, sopas y purés, y poco a poco volví a la normal'', cuenta Grant.
Los pacientes pueden experimentar molestias, que los médicos consideran manejables, como cierto dolor en el pecho, la garganta y el estómago durante los primeros días. Lo usual es que, sólo semanas después, todo vuelva a la normalidad previa a la enfermedad.
Estudios clínicos indican que aproximadamente un 85 por ciento de los pacientes que se someten al procedimiento dejan de experimentar los síntomas de reflujo ácido. Por otra parte, se observa que un 79 por ciento ha permanecido por más de dos años sin tener que recurrir a ningún tipo de medicamento para la condición y pueden comer alimentos de los que se habían privado por años, e incluso dormir sin tener que reclinarse en almohadas especiales.
Son candidatos a la cirugía sin incisiones los pacientes con reflujo ácido crónico que tengan que tomar medicinas a diario.
``El paciente no debe tener hernias hiatales de tamaño considerable; de lo contrario, es necesario recurrir a la cirugía laparoscópica'', aclara Jacobs.
Los cirujanos en general están de acuerdo en que la corrección anatómica de la válvula del esófago es la clave en la curación del reflujo gastroesofágico. • www.elnuevoherald.com
