Uruguay revive crimen del pasado.
En agosto de 1978 tres dirigentes del Partido Nacional, Luis Alberto Lacalle, (quien fuera luego presidente entre 1990 y 1995) Carlos Julio Pereyra y Mario Heber recibieron una botella de vino en sus hogares. La esposa de este último, Cecilia Fontana, madre del actual senador Luis Heber, murió unos días más tarde, tras probar la bebida, ya que ésta contenía un poderoso insecticida.Los investigadores sospechan que el gobierno militar jugó un papel en la muerte de Cecilia Fontana.
En esa fecha se iba a realizar una sesión del Consejo de Seguridad Nacional en la cual se especulaba que el régimen podía llegar a destituir al presidente de facto, Aparicio Méndez y nombrar un triunvirato integrado por un representante del Partido Nacional, uno del Partido Colorado y un militar, para un proceso de reapertura.
Algunos sectores castrenses no estaban de acuerdo con esa idea.
Una ex policía que en aquel entonces trabajaba en la jefatura de Montevideo fue detenida el jueves luego de que pericias caligráficas indicaran que ella fue quien escribió las tarjetas enviadas a las familias.
Sin embargo, el viernes en la tarde, la jueza Gabriela Merialdo, a cargo del caso, decidió dejarla en libertad porque la defensa presentó otra pericia caligráfica, que contradice a la anterior.
Peritos calígrafos
Ahora la jueza convocará a una junta de peritos calígrafos para dilucidar si la acusada es o no la autora de las misivas enviadas.
La madre del actual senador Luis Heber murió tras ingerir vino envenenado.
El dirigente dijo que su familia sospechó de ese envío y no bebió la botella.
"La señora de Heber, pobre, habrá equivocado la botella o habrá pensado que no era cierto. Costaba creer, un antecedente con vino envenenado prácticamente no se conoce y menos en el ámbito político", aseguró.
El caso fue investigado durante años pero no se logró dar con los responsables.
Nuevas pruebas
En 2006 Pereyra presentó nuevas pruebas y logró que se reabriera la investigación.Fue obra de la dictadura contra tres dirigentes políticos que molestaban.
Carlos Julio Pereyra, dirigente del Partido Nacional
De confirmarse que la ex policía fue la autora material del crimen, aun queda por dilucidar quién o quiénes fueron los autores intelectuales, algo que no está tan cerca de aclararse.
Según Pereyra, en declaraciones al informativo local de Canal 12, "si esta ex funcionaria policial fue la redactora de las tarjetas que acompañaban las botellas de vino, entonces el atentado partió de la policía. Pero no podía partir de la policía en aquella época si no tenía el aval de la dictadura. Fue obra de la dictadura contra tres dirigentes políticos que molestaban".
El diario El País publicó el viernes que el hermano de la detenida también es un ex policía que fue colaborador de Hugo Campos Hermida, quien fuera director de inteligencia policial durante el gobierno militar.