¿Por qué no se deben cerrar las bibliotecas públicas?
Por Roberto Torres Collazo
rtorres@siglo21.com
El Estado de Massachusetts aprobó bajo la presidenta de las Bibliotecas Públicas de Boston Amy E. Ryan, el cierre de cuatro de sus extensiones de Faneuil, Lower Mills, Orient Heights y sucursales de Washington Village y se contempla el cierre de muchas otras para disminuir el déficit presupuestario. Se están realizando muchos otros cortes a nivel nacional en otras áreas como son las ayudas a los pobres, los servicios de beneficencia social, los sellos de alimentos y tantos otros, que de seguir dichos cortes agudizaría sus efectos devastadores como devastador sería cerrar las bibliotecas.
Las bibliotecas son aseguradas y defendidas en muchos países. Las bibliotecas son centros culturales y de encuentros educativos que benefician nuestras comunidades. Sabemos que en las bibliotecas se otorgan cursos de inglés y se desarrollan clubes de lectura. Son espacios para reuniones vecinales y familiares, centros de orientación y divulgación, ayudan a los niños con sus tareas, entre otros tantos servicios, por lo cual sería un grave error cerrar las bibliotecas, que para los alumnos son un recurso valioso para su desarrollo personal, son una extensión de la escuela. Son lugares favoritos para los amantes de la buena lectura.
Las bibliotecas son lugares para tomar libros, audiovisuales y materiales prestados. Esto es importante porque en cuanto a los libros se refiere todos sabemos que éstos son muy costosos. En medio de una crisis económica como la que vivimos, sería injusto quitar a las familias esa gran ayuda.
También debemos recordar que no todos los niños tienen computadoras e Internet en sus casas. Como educador hace 15 años he preguntado frecuentemente a mis estudiantes si tienen computadoras y un buen número de ellos me dice que tienen una para una familia de 4 ó 6 miembros. Muchas de esas computadoras no tienen impresor o no tienen Internet. Otros ni tienen computadora o está dañada. La biblioteca ofrece estos servicios como alternativa. De aquí la necesidad de no cerrar las bibliotecas.
Las bibliotecas tienen un fuerte contenido cultural lleno de conocimientos universales que son indispensables para la educación. Se nos dice que la educación es muy importante pero al mismo tiempo se nos quita a los pobres los recursos para educarnos y adquirir conocimientos. No se deben cerrar las bibliotecas también porque, además, se perderían empleos que nutren a muchas familias. Sería sumar más personas desempleadas al alto nivel de desempleo que existe.
Cerrar las bibliotecas sería enviar un mensaje a nuestros niños y jóvenes particularmente de que si no hay biblioteca, vayan a otras más lejos, aunque sea en medio del frío. Si no tiene libros, cómprelos usados. Alquile una computadora. Acostúmbrese a estudiar en medio de alboroto. Y lo peor, los libros y la educación no son importantes.
La solución a nuestro juicio, no es limitar las horas o los días de uso de las bibliotecas como se ha propuesto, sino simplemente no cerrarlas, debido a los motivos antes descritos y además porque es un lugar democratizador de vital importancia para el Estado y el país.
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