Gran Bretaña Un laboratorio para la prensa impresa
PARIS, Francia. Sólo días después de que la empresa de medios de comunicación News Corp. anunciara planes para empezar a cobrarles a los lectores en línea de The Times of London y su hermano Sunday, una así denominada pared para pagar se derrumbó en el periódico The Southern Reporter en Selkirk, Escocia.
The Times, con un nombre ilustre y una circulación semanal de 505,000 ejemplares, y The Reporter, que vende alrededor de 15,000 semanalmente, ocupan posiciones muy diferentes en el mercado periodístico. Sin embargo, su decisión muestra cómo Gran Bretaña se está convirtiendo en un laboratorio del futuro de los periódicos en la era digital.
La pregunta para los editores es: ¿podrán persuadir a cantidades suficientes de lectores en línea para que paguen a fin de compensar el déficit en los ingresos por anuncios impresos y circulación, o les irá mejor manteniendo gratuitos los sitios en la Red y esperando que se materialicen suficientes ingresos por publicidad?
“Hay un sentido real de que seremos un banco de pruebas”, comentó Vanessa Clifford, jefa de publicidad impresa en Mindshare, una agencia de compras en medios, en Londres. “Al Reino Unido todavía le encantan los periódicos, a pesar de lo que se dice de su declive. Si no puedes lograr que la gente pague aquí, entonces es posible que no lo puedas hacer en ninguna otra parte”.
Según algunas mediciones, Gran Bretaña sigue siendo un mercado periodístico vibrante. Diez periódicos de circulación nacional generalizada juntos venden aproximadamente 10 millones de ejemplares al día. Eso es muchos periódicos en un país de 60 millones de habitantes — muchos más que en mercados europeos de tamaño similar, como Francia o Italia. Y las primicias noticiosas aún tienen el poder de mover a los mercados financieros, desplazar políticos y hacer enojar a los choferes de taxi.
Sin embargo, se ha profundizado la crisis en la circulación: tanto The Times como otro diario, The Guardian, tuvieron bajas de más de 16% en febrero con respecto al año anterior. La publicidad, incluso en la Red, se ha recuperado lentamente de la recesión.
Bajo presión para detener las pérdidas, los editores de periódicos británicos se percatan que aparecen en las noticias con creciente regularidad. El mes pasado, Independent News & Media, pagó, en efecto, al inversionista ruso Aleksandr Y. Lebedev para que le quitara de las manos a The Independent. Días antes, Carolyn McCall, la directora ejecutiva de la empresa de medios Guardian Media Group, renunció para aceptar un alto cargo en easyJet. Después, News Corp. anunció sus planes de cobrar a los lectores en línea de The Times y The Sunday Times a partir de junio.
Aunque The Financial
Times y The Wall Street Journal han cobrado a los lectores de sus sitios en la Red desde hace mucho, la decisión hace adelantarse a The Times respecto de otros periódicos de interés general que planean cobrar por el acceso a la Red, incluido The New York Times, cuya edición mundial es el International
Herald Tribune. Y monta el escenario para una contienda entre puntos de vista radicalmente diferentes del futuro de los periódicos en Gran Bretaña.
Quienes proponen cobrar, como James Harding, el editor de The Times of London, dicen que el costo de producir periodismo de alta calidad requiere que paguen los lectores.
“Decir que nuestro periodismo no vale nada y tirarlo gratuitamente en línea no es un modelo económico viable”, dijo en una presentación ante reporteros del diario.
The Times reconoce que pedir a los lectores que paguen cerca de 1.50 dólares diarios reducirá al público actual, más de 20 millones de lectores mensuales, del periódico en la Red. Sin embargo, Harding dice que muchos de ellos son meros “curiosos” que llegan al sitio a partir de un buscador u otro vínculo, y tienen poco valor para los anunciantes, que prefieren lectores más comprometidos con el periódico o el sito en la Red.
Para subrayar su creencia de que es más atractiva una cantidad menor de lectores, pero más involucrada en la Red, The Times planea que sus artículos ya no estén disponibles vía el servicio de noticias de Google, dijo una portavoz, aunque todavía aparecerán en su buscador.
Para persuadir a los lectores para que paguen, el sitio en la Red de The Times planea agregar sesiones de preguntas y respuestas con periodistas destacados, así como otros servicios. Las aplicaciones para aparatos móviles se incluirán en las suscripciones en línea.
“Es una acción audaz, del tipo que ya le hemos visto a Murdoch”, señaló Nick Thomas, un analista de la compañía Forrester Research, refiriéndose a Rupert Murdoch, el presidente de News Corp. “¿Pero eso garantiza que funcionará? Depende en parte de cómo respondan sus competidores”.
A The Southern Reporter y otros periódicos locales y regionales propiedad de Johnston Press, con sede en Edimburgo, Escocia, se les dificultó mucho más cobrarles a los lectores. Posteriormente tuvo que restaurar el acceso gratuito a su sitio en la Red.
Johnston Press declinó hacer comentarios sobre un informe publicado en Press Gazette en cuanto a que la cantidad de suscriptores que pagaban del sitio en la Red de The Reporter no había aumentado más allá de “las cifras bajas de dos dígitos”. La compañía dijo que se habían colocado las paredes para pagar porque el objetivo fue la investigación.
El defensor británico más importante del acceso gratuito a la Red ha sido The Guardian. Su editor Alan Rusbridger dice que las paredes para pagar no sólo son malas para el negocio, sino que van en contra del espíritu de apertura que define a Internet. “Si pones una pared para pagar en torno a tu contenido, entonces se deduce que te estás alejando de un mundo de contenidos abiertamente compartidos”, expresó hace poco.
Por Eric Pfanner
siglo21.com