Una iglesia pagaría US$700 diarios si no calla sus campanas.
La campana viola la ordenanza municipal contra el ruido de Filadelfia.
NUEVA YORK._ Las autoridades del tranquilo poblado de Manayunk en Filadelfia amenazan con una multa diaria de $700 dólares a la iglesia católica romana San Juan Bautista por hacer sonar sus estridentes campanas a las 7:00 de la mañana, según reporta el periódico Philadelphia Inquirer en su edición de ayer.
La campana, que fue remodelada por una empresa británica en el 2006, viola la ordenanza municipal contra el ruido de Filadelfia, dijeron funcionarios municipales.
La iglesia lleva 179 años abierta a la comunidad y recibió $20.000 dólares el año pasado para reparar la campana, cuyo sonido anuncia cada día a las 7:00 de la mañana la oración conocida como "El Angelus", una hora más tarde de lo que tradicionalmente hacen las otras parroquias católicas.
"Esas campanas han estado aquí por más de 100 años", dijo el sacerdote James Lyon, uno de los responsables de la iglesia. Residentes del poblado han estado haciendo denuncias a las autoridades citadinas y reclamando que se detenga el sonar de la campana a esa hora, porque alegan que interrumpe sus sueños, la tranquilidad de la zona y afecta la calidad de vida.
Una carta de advertencia del Departamento de Salud en la que se le indica al sacerdote que de proseguir con el ruido, se multará a la congregación con $700 dólares diarios.
La ciudad quiere que la iglesia baje el volumen del sonido de la campana a cinco decibeles. Como respuesta a la advertencia, otras cuatro iglesias del poblado sonaron sus campanas a las 7:00 de la mañana en solidaridad con sus colegas de parroquia.
La campana, que fue remodelada por una empresa británica en el 2006, viola la ordenanza municipal contra el ruido de Filadelfia, dijeron funcionarios municipales.
La iglesia lleva 179 años abierta a la comunidad y recibió $20.000 dólares el año pasado para reparar la campana, cuyo sonido anuncia cada día a las 7:00 de la mañana la oración conocida como "El Angelus", una hora más tarde de lo que tradicionalmente hacen las otras parroquias católicas.
"Esas campanas han estado aquí por más de 100 años", dijo el sacerdote James Lyon, uno de los responsables de la iglesia. Residentes del poblado han estado haciendo denuncias a las autoridades citadinas y reclamando que se detenga el sonar de la campana a esa hora, porque alegan que interrumpe sus sueños, la tranquilidad de la zona y afecta la calidad de vida.
Una carta de advertencia del Departamento de Salud en la que se le indica al sacerdote que de proseguir con el ruido, se multará a la congregación con $700 dólares diarios.
La ciudad quiere que la iglesia baje el volumen del sonido de la campana a cinco decibeles. Como respuesta a la advertencia, otras cuatro iglesias del poblado sonaron sus campanas a las 7:00 de la mañana en solidaridad con sus colegas de parroquia.
De Miguel Cruz Tejada