El médico de Michael Jackson, Conrad Murray, junto a su equipo de abogados durante su comparecencia en los tribunales de Los Ángeles, donde enfrenta cargos de homicidio involuntario presentados por la fiscalía que le acusa de la muerte del "rey del pop". MARK BOSTER/LA TIMES/POOL / EFE
Tras más de siete meses de especulaciones, la Fiscalía de Los Ángeles acusó al doctor Conrad Robert Murray de homicidio involuntario por la muerte de Michael Jackson la tarde de ayer.
El médico se entregó a las autoridades inmediatamente en el juzgado próximo al aeropuerto del Tribunal Superior de Los Ángeles. Allí el juez Keith L. Schwartz le presentó el cargo oficialmente.
Sin mostrar ninguna emoción y vestido con un traje gris con corbata color vino, Murray se declaró "no culpable". De ser convicto, el cardiólogo podría enfrentar un máximo de cuatro años en una prisión estatal.
En la breve pero concurrida reunión, el magistrado le prohibió "inyectar, recetar o usar cualquier sedante, especialmente Propofol" en todo el país. Esto a pesar de que Trina Bell, representante de la Fiscalía General del estado, estuvo presente para constatar que el Consejo Médico de California está pidiendo legalmente que Murray "deje de y se abstenga a practicar la medicina durante el proceso de este juicio criminal".
De acuerdo con la oficina del forense de Los Ángeles, una intoxicación aguda del sedante propofol fue la que terminó con la vida de ‘El Rey del Pop’. Las autoridades aseguran que esta sustancia fue administrada a Jackson por Murray horas antes de que el primero pereciera.El documento oficial asegura que Murray "mató ilícitamente y sin malicia a Michael Joseph Jackson", nombre verdadero del cantante, al actuar "sin la precaución y cautela necesaria".
Schwartz también revocó el derecho de Murray a viajar fuera del país al quitarle el pasaporte y poner su nombre en una lista nacional para que no adquiera uno nuevo; y le impusó una fianza de 75 mil dólares, cantidad que es tres veces más alta que lo usual en este tipo de casos. Este monto fue un balance entre los 300 mil dólares que la fiscalía pedía, y que el mismo juez calificó de "ser demasiado alto", y los 25 mil dólares que la defensa de Murray sugirió.
El juez aseguró que su decisión se basó en varios factores, como el hecho de que Murray no vive en California y la importancia de este caso.
"Dr. Murray está bien. Saldrá en unos 45 minutos. Él está preparado para pagar la fianza. Regresará con su familia y a su consultorio esta semana", dijo su abogado principal, Ed Chernoff, al salir del tribunal y contestar algunas preguntas de la prensa.
Agregó que su cliente ha esperado una semana para enfrentar el cargo legal y que hasta el momento no han visto documentos que hablen de la evidencia que tienen contra su defendido. También, admitió que Murray ha visitado la tumba de Jackson a quien consideraba "un amigo".
"No sé que tan difícil sera el juicio, pero si les tomó tanto tiempo para presentar cargos, creo va a a tomar tiempo", añadió sobre lo que puede ocurrir en los próximos meses con Murray, que no fue públicamente esposado.
En el juzgado estuvieron presentes los padres de Jackson, Katherine y Joe, así como sus hermanos La Toya, Jermaine y Randy. Cuando intentaron salir, un tumulto de reporteros y curiosos, que les aseguraron apoyarlos, los siguieron ocasionando un gran caos por unos minutos, mientras que la familia Jackson — en su mayoría vestidos de negro — subían a sus vehículos molestos por no considerar que la acusación era suficientemente fuerte.
"Continuaré luchando hasta que se conozcan a todos los individuos culpables y se haga justicia", comentó La Toya en un comunicado tras salir del tribunal.
Un helicóptero sobrevoló el área contribuyendo al ruido y caos que se vivió en las afueras del tribunal en Inglewood.
Los seguidores del cantante de Thriller también tenían pancartas con mensajes como "El doctor de la muerte, asesino" o "Necesitamos justicia para Michael".
Hasta Chernoff fue cuestionado por uno de los fanáticos de Jackson que aseguraba que Murray no tenía el equipo necesario para atender al cantante.
"Espera a conocer toda la evidencia para hacer tus propias conclusiones", le dijo Chernoff molesto.
Jackson contrató a Murray en mayo del año pasado para que este fuera su médico de cabecera, a meses de iniciar una gira de conciertos con la que retomaría su carrera. Pero antes de volverse a subir al escenario, el intérprete de Beat It falleció el 25 de junio en la mansión que rentaba en el área de Holmby Hills, en Los Ángeles.
Tras más de siete meses de especulaciones, la Fiscalía de Los Ángeles acusó al doctor Conrad Robert Murray de homicidio involuntario por la muerte de Michael Jackson la tarde de ayer.
El médico se entregó a las autoridades inmediatamente en el juzgado próximo al aeropuerto del Tribunal Superior de Los Ángeles. Allí el juez Keith L. Schwartz le presentó el cargo oficialmente.
Sin mostrar ninguna emoción y vestido con un traje gris con corbata color vino, Murray se declaró "no culpable". De ser convicto, el cardiólogo podría enfrentar un máximo de cuatro años en una prisión estatal.
En la breve pero concurrida reunión, el magistrado le prohibió "inyectar, recetar o usar cualquier sedante, especialmente Propofol" en todo el país. Esto a pesar de que Trina Bell, representante de la Fiscalía General del estado, estuvo presente para constatar que el Consejo Médico de California está pidiendo legalmente que Murray "deje de y se abstenga a practicar la medicina durante el proceso de este juicio criminal".
De acuerdo con la oficina del forense de Los Ángeles, una intoxicación aguda del sedante propofol fue la que terminó con la vida de ‘El Rey del Pop’. Las autoridades aseguran que esta sustancia fue administrada a Jackson por Murray horas antes de que el primero pereciera.El documento oficial asegura que Murray "mató ilícitamente y sin malicia a Michael Joseph Jackson", nombre verdadero del cantante, al actuar "sin la precaución y cautela necesaria".
Schwartz también revocó el derecho de Murray a viajar fuera del país al quitarle el pasaporte y poner su nombre en una lista nacional para que no adquiera uno nuevo; y le impusó una fianza de 75 mil dólares, cantidad que es tres veces más alta que lo usual en este tipo de casos. Este monto fue un balance entre los 300 mil dólares que la fiscalía pedía, y que el mismo juez calificó de "ser demasiado alto", y los 25 mil dólares que la defensa de Murray sugirió.